Excélsior publicó un reportaje que revela que, de los mil 500 millones de pesos prometidos para 2025 a las escuelas del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), tan solo se ejercieron 379 millones, es decir, poco más del 25%, lo que deja en el aire la promesa de renovación de la infraestructura cultural del país.
La polémica inversión había sido anunciada en diciembre de 2024 por la titular de la Secretaría de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, y la entonces presidenta del país, Claudia Sheinbaum Pardo, quienes presentaron el llamado Proyecto Integral de Renovación de Escuelas de Educación Artística y Cultural, un plan avalado con 3 mil millones de pesos adicionales al presupuesto de Cultura para 2025, de los cuales mil 500 millones corresponderían a instituciones como el INBAL.
El ambicioso proyecto buscaba revertir décadas de abandono: deterioro de salones, auditorios, falta de equipamiento e incluso cobros injustificados de colegiaturas —práctica que sería eliminada desde 2025.

Sin embargo, según los datos dados a conocer por Excélsior, los resultados distan mucho de las expectativas generadas. De las 28 escuelas del INBAL que estaban consideradas en el plan, varias apenas han visto avances parciales. Por ejemplo, la Escuela de Artesanías INBAL, ubicada en la colonia Tránsito, recibió 35.6 millones de pesos para trabajos como pintura, reparación de muros y plafones, rehabilitación de estacionamiento, instalación eléctrica, incluyente, fachadas, entre otros; pero al cierre del periodo reportado solo tiene poco más de 30% de avance.
Otras escuelas emblemáticas también muestran retrasos: la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea (ENDCC) obtuvo 33 millones para mantenimiento general, luminarias y cancelería —con un avance cercano al 50%; el Conservatorio Nacional de Música (CNM), con 28.9 millones para mejoras en acústica, pisos, aulas y butacas, registra también cerca de 50% de progreso; en tanto que la Escuela de Diseño INBAL cuenta con 27 millones destinados al mantenimiento eléctrico, sanitario, fachadas y accesibilidad —pero presenta apenas 20% de avance. Otra, la Escuela Nacional de Arte Teatral, mostró un avance de solo 2% con 25 millones asignados.

Entre las escuelas con menor presupuesto destacan la Casa Azul Guadalajara, con apenas 2.6 millones; diversos centros de educación artística en estados como Sonora y Oaxaca, que recibieron entre 3.5 y 4.8 millones; así como algunos centros de iniciación artística en la Ciudad de México.
Desde hace semanas, Excélsior ha buscado entrevistas con Claudia Curiel y con Déborah Chenillo Alazraki, subdirectora de Educación e Investigación Artísticas del INBAL, para que expliquen por qué no se ejercieron más de mil 121 millones, a dónde fue el dinero no utilizado y cuáles son los planes de trabajo previstos para 2026. Hasta el momento, ninguna de las dos funcionarias ha respondido.

Ante la gravedad del desfalco al proyecto anunciado como histórico, organizaciones estudiantiles, docentes y artistas exigen ahora un informe público, detallado, que aclare los criterios de asignación, los motivos de la subejecución y un calendario realista de intervenciones. Más aún: piden que se garantice que las escuelas del INBAL, en todo el país, dejen de ser espacios con infraestructura precaria, y cumplan con su misión de formar creadores sin obstáculos material-estructurales.
La promesa de “educación artística como nunca antes” —como lo aseguró en su momento Claudia Curiel— parece haberse quedado, al menos por ahora, en buenas intenciones.