El Mundial de Canadá, México y Estados Unidos está dejando una imagen distinta a la que se veía en ediciones anteriores. Por primera vez en la historia de la competencia, ocho jugadores con 40 años o más forman parte de las plantillas oficiales. Esta cifra no solo representa un récord, sino que también refleja un cambio profundo en la manera en que se entiende la longevidad dentro del fútbol de alto rendimiento.
Los nombres que integran este grupo de veteranos son: Craig Gordon (43 años, Escocia), Cristiano Ronaldo (41, Portugal), Guillermo Ochoa (40, México), Luka Modrić (40, Croacia), Edin Džeko (40, Bosnia y Herzegovina), Manuel Neuer (40, Alemania), Fernando Muslera (40, Uruguay) y Vozinha (40, Cabo Verde). Entre ellos destacan especialmente los jugadores de campo, ya que históricamente era mucho más raro ver a futbolistas que no fueran porteros manteniendo un alto nivel después de los 40 años.

Cristiano Ronaldo, con 41 años, continúa siendo el referente más visible. No solo fue convocado por Portugal, sino que ya ha participado en partidos y ha roto récords como el jugador de campo más veterano en iniciar un encuentro de Copa del Mundo. Luka Modrić, por su parte, sigue siendo un pilar fundamental en la selección croata a los 40 años, demostrando que su calidad técnica y su lectura de juego siguen vigentes. Edin Džeko también forma parte de este selecto grupo como capitán de Bosnia y Herzegovina.
En el caso de los porteros, la presencia de veteranos es más habitual, pero no por ello menos destacable. Guillermo Ochoa vive su sexto Mundial consecutivo con México y ya anunció que se retirará del fútbol profesional una vez finalice el torneo. Craig Gordon, con 43 años, es el jugador más longevo de toda la competencia, mientras que Manuel Neuer, Fernando Muslera y Vozinha completan un grupo de arqueros que siguen siendo confiables para sus selecciones.
Detrás de este fenómeno hay varios factores que lo explican. El avance en la preparación física, la nutrición, los métodos de recuperación y la medicina deportiva han permitido que los jugadores mantengan un rendimiento óptimo durante más años. Además, estos futbolistas destacan por su profesionalismo extremo y su capacidad de adaptación a las exigencias modernas del juego.
Lo más interesante de este grupo de veteranos no es solo su presencia, sino el mensaje que transmiten. Muestran que el fútbol de élite ya no está exclusivamente reservado para los jóvenes. La experiencia, el liderazgo y la capacidad de decidir en los momentos clave siguen siendo valores muy apreciados por los entrenadores.
El Mundial 2026 está demostrando que la edad, cuando se combina con disciplina y los cuidados adecuados, ha dejado de ser un factor limitante como lo era hace algunas décadas. Estos ocho jugadores no solo están alargando sus carreras, sino que están ayudando a cambiar la percepción sobre lo que significa envejecer como futbolista de alto nivel.