La Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) dio marcha atrás al proyecto FIFA Forward Enterprise, luego de que su presidente, Gianni Infantino, reconociera que la propuesta generó divisiones entre las asociaciones miembro y dejó de responder al objetivo de fortalecer de manera conjunta el desarrollo del futbol mundial.
A través de un posicionamiento oficial atribuido al presidente de la FIFA, el organismo informó que la iniciativa no continuará, tras un proceso de consultas con las federaciones nacionales, el Consejo de la FIFA, las confederaciones continentales y otros actores involucrados en la estructura del futbol internacional.
Infantino recordó que el proyecto FIFA Forward Enterprise había sido concebido como una plataforma para reforzar el programa FIFA Forward, mecanismo mediante el cual la organización financia el desarrollo del futbol en sus 211 asociaciones miembro, con especial atención a los países que requieren mayores recursos para fortalecer su infraestructura, competencias y programas de formación.
El dirigente señaló que, desde el inicio, la intención fue avanzar únicamente si existía el respaldo mayoritario de las asociaciones nacionales y siempre bajo un proceso de diálogo con los órganos de gobierno de la FIFA y los distintos sectores relacionados con el futbol.
Sin embargo, explicó que las conversaciones sostenidas durante las últimas semanas evidenciaron que la propuesta había provocado diferencias significativas entre las federaciones afiliadas, situación que terminó por contradecir el propósito original del proyecto.

“Habiendo escuchado cuidadosamente todos los puntos de vista, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no responden al objetivo planteado desde un principio”, señaló Infantino en el comunicado.
El presidente de la FIFA subrayó que la prioridad de la organización seguirá siendo mantener la unidad del futbol internacional y fortalecer el desarrollo del deporte mediante mecanismos que cuenten con un amplio consenso.
“Nuestra finalidad siempre ha sido, y siempre será, unir y mejorar”, expresó.
Como consecuencia de esa evaluación, confirmó que la propuesta no seguirá adelante.
Infantino también anunció que, en los próximos días y semanas, buscará reunir nuevamente a todas las partes interesadas para retomar el diálogo y encontrar mecanismos que permitan continuar impulsando el crecimiento del futbol a nivel global.
El objetivo, indicó, será preservar el espíritu de colaboración entre las asociaciones nacionales y mantener el apoyo al desarrollo del futbol, especialmente en aquellos países que más dependen de la asistencia financiera y técnica de la FIFA.
Aunque el comunicado no detalla los aspectos específicos del proyecto que originaron las diferencias entre las federaciones, sí deja claro que la decisión responde a la falta de consenso suficiente para avanzar con una iniciativa de esta magnitud.
La determinación representa un cambio de rumbo para la FIFA respecto a uno de los proyectos que buscaban ampliar el alcance de su estrategia de desarrollo institucional. Con ello, el organismo privilegia la construcción de acuerdos antes que la implementación de una propuesta que, según reconoció su propio presidente, terminó generando un escenario de división entre sus miembros.
El anuncio deja abierta la posibilidad de que en el futuro se presenten nuevas alternativas para fortalecer el programa de desarrollo de la FIFA, aunque estas deberán surgir de un proceso de diálogo más amplio con las asociaciones nacionales, las confederaciones y los demás actores que participan en la gobernanza del futbol mundial.