En un anuncio que marcaría uno de los primeros banderazos del segundo año de su gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló este miércoles un acuerdo para incrementar el salario mínimo en México a partir del 1 de enero de 2026. De acuerdo con lo informado durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el incremento pactado asciende a 13 %, lo que llevaría el salario mínimo general diario de los actuales 278.80 pesos —vigentes desde enero de 2025— a 315.04 pesos. En tanto, en la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN) el ajuste es del 5 %, elevando el salario diario de 419.88 a 440.87 pesos.
La mandataria celebró el acuerdo como “una muy buena noticia”, enfatizando que el incremento contó con el respaldo conjunto de gobierno, sindicatos y empresarios. En sus palabras, se trata de “un acuerdo entre el sector empresarial y las y los trabajadores de México”, lo que refrenda su compromiso de recuperar el poder adquisitivo de los ingresos laborales. Sheinbaum recordó que este ajuste es el segundo de su sexenio y que forma parte de una estrategia más amplia: lograr que el salario mínimo alcance, hacia 2030, el ingreso suficiente para cubrir al menos 2.5 canastas básicas. Ese es, dijo, el horizonte de su administración.
Dos de nuestras propuestas centrales son retomadas por la presidenta:
— Jorge Álvarez Máynez (@AlvarezMaynez) December 3, 2025
El incremento al salario mínimo a $10,000 mensuales (El gobierno plantea alrededor de $9,500) y la reducción de la jornada laboral (que sería una realidad hasta 2030).
Lo celebramos, más allá de que creemos…
Hasta ahora, para 2026 los especialistas que monitorean las negociaciones habían estimado incrementos de entre 11 y 12 %, anticipando un salario mínimo general cercano a 310-312 pesos diarios. Ese rango concordaba con la tendencia de incrementos moderados, en un contexto en que la economía mexicana ha resentido una contracción reciente. Sin embargo, con el nuevo anuncio de 13 %, el gobierno adelanta un ajuste algo más amplio, que excede las expectativas previas.
El impulso a los salarios mínimos ha sido, desde 2018, una pieza clave de la política laboral del Estado. En ese periodo, el salario diario general pasó de 88 pesos a cerca de 279 pesos entre 2018 y 2025, lo que representó una recuperación histórica del poder adquisitivo. No obstante, aún persiste una brecha importante entre lo que recibe un trabajador mínimo y el ingreso necesario para cubrir una canasta básica, especialmente fuera de la frontera norte. Expertos coinciden en que este tipo de aumentos —si se consolidan y acompañan de un control inflacionario— pueden ayudar a reducir la pobreza laboral y la desigualdad.
🔴#AHORA Anuncian aumento del 13 % al salario mínimo para 2026
— Azucena Uresti (@azucenau) December 3, 2025
Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social, informó que por consenso entre los sectores obrero, empresarial y el gobierno se logró un incremento del 13 por ciento al salario mínimo general.
Pasará de… pic.twitter.com/qtZ8JwSImH
La oficialización del ajuste dependerá del pronunciamiento formal de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), que tradicionalmente discute y aprueba los montos finales con la participación de representantes de los trabajadores y empleadores. Aunque fuentes del gobierno aseguran que el acuerdo ya está cerrado, algunos sectores del empresariado habían mostrado cautela respecto a aumentos por arriba de 12 %, alertando sobre posibles efectos negativos en la inflación y en la creación de empleo.
Con este nuevo ajuste, de confirmarse, millones de trabajadoras y trabajadores formales arrancarían 2026 con un ingreso mínimo diario de 315.04 pesos a lo largo del país, mientras quienes laboran en la frontera norte lo harían con 440.87 pesos diarios. Para muchos hogares modestos ese aumento representa un alivio tangible; para el gobierno, un paso decidido hacia la meta de dignificar el salario y avanzar hacia un ingreso suficiente. Solo el tiempo dirá si esta promesa se traduce en un poder adquisitivo real que permita cubrir las necesidades básicas de las familias mexicanas.
