La Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), organismo dependiente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), canceló la evaluación aplicada el pasado fin de semana a más de 50 mil docentes que participaban en el proceso de admisión y promoción del sistema educativo, luego de detectar diversas irregularidades durante el desarrollo del examen en línea, entre ellas el uso de teléfonos celulares y la suplantación de identidad mediante una fotografía colocada frente a la cámara de vigilancia.
La decisión fue informada por la propia USICAMM a través de sus canales oficiales, donde explicó que, tras una revisión de los reportes generados por el sistema de supervisión remota, se identificaron conductas que vulneraron la integridad del proceso de evaluación. Como consecuencia, el organismo determinó dejar sin efectos la aplicación realizada y programar una nueva fecha para que los aspirantes presenten nuevamente la prueba.
De acuerdo con la información difundida por la dependencia, entre las irregularidades detectadas se documentó el caso de participantes que utilizaron teléfonos celulares durante la evaluación, pese a que las reglas del proceso prohíben cualquier dispositivo electrónico distinto al equipo autorizado para presentar el examen. Asimismo, la USICAMM mostró evidencia de un caso en el que una persona colocó una fotografía impresa frente a la cámara de monitoreo, una práctica que constituye una violación a los mecanismos de autenticación e identificación establecidos para este tipo de evaluaciones.
Sin embargo, horas después de hacer pública esa información, el organismo eliminó de su cuenta oficial en la red social X la publicación en la que exhibía las imágenes y describía los casos detectados. Hasta el momento, la dependencia no ha emitido una explicación oficial sobre la decisión de retirar ese contenido, aunque el anuncio de la cancelación de la evaluación y su reposición se mantiene vigente.

La USICAMM informó que la evaluación será aplicada nuevamente el próximo 9 de agosto, con el propósito de garantizar condiciones de equidad para todos los participantes y preservar la legalidad del proceso de selección. El organismo sostuvo que la determinación busca asegurar que los resultados reflejen el desempeño real de los aspirantes y evitar que prácticas indebidas afecten la asignación de plazas o promociones dentro del sistema educativo nacional.
El proceso de evaluación forma parte de los mecanismos previstos en la legislación educativa para regular el ingreso, la promoción y el reconocimiento del personal docente en educación básica y media superior. Cada año participan decenas de miles de maestras y maestros que buscan acceder a una plaza definitiva, obtener una promoción o mejorar su posición dentro del servicio profesional.
La cancelación del examen representa una medida poco común debido al número de participantes involucrados. Más de 50 mil docentes deberán volver a presentar la evaluación, lo que implica una reorganización logística por parte de la autoridad educativa y un nuevo esfuerzo para quienes participaron en la aplicación original.
La decisión también ocurre en un contexto en el que el Gobierno federal ha manifestado su intención de transformar el funcionamiento de la USICAMM. La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado en diversas ocasiones que el sistema de asignación de plazas y promoción docente requiere modificaciones para atender las demandas del magisterio, particularmente las expresadas por organizaciones sindicales que han cuestionado durante años los mecanismos de evaluación y los criterios de asignación.
#LatinusDiario. La Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), que depende de la SEP, canceló la evaluación que aplicó el fin de semana a más de 50 mil profesores tras detectar trampas: algunos usaron el celular y una participante colocó una foto… pic.twitter.com/c94ZW3JQWO
— Latinus (@latinus_us) August 4, 2026
Con la reposición programada para el 9 de agosto, la autoridad educativa buscará concluir el proceso bajo nuevas condiciones de vigilancia y control tecnológico, con el objetivo de garantizar la transparencia y la validez de una evaluación que resulta determinante para miles de docentes que aspiran a incorporarse o avanzar dentro del sistema educativo público de México.