Los siete miembros de BTS —RM, Jin, Suga, j-hope, Jimin, V y Jungkook— publicaron de manera coordinada el mismo mensaje en sus cuentas individuales de Instagram Stories. En él, informaron que no enviarán su álbum de regreso ARIRANG a consideración de los Grammy Awards 2027.
El comunicado, traducido del coreano, decía textualmente: “Hemos decidido no participar en los Grammys este año. Esperamos que la música pueda ser escuchada y amada por lo que es, más que ser distinguida por región o idioma”. El mensaje fue unánime y se interpretó de inmediato como una postura clara frente a la nueva categoría Best Asian Pop Music Performance, anunciada por la Recording Academy semanas antes.
— #BTS compartió el siguiente mensaje en sus cuentas personales de Instagram:
— cat is seeing bts !!! (@vminiecats) July 29, 2026
“Hemos decidido no presentar nuestra música a los Grammy de este año.
Esperamos que en lugar de que la música sea clasificada por región o idioma, pueda ser escuchada y amada por lo que realmente es.… pic.twitter.com/nDs9BXltIe
Esta nueva categoría busca reconocer “la excelencia en interpretaciones de pop asiático originarias o ampliamente reconocidas en mercados asiáticos, incluyendo pero no limitándose al K-pop, J-pop y C-pop”. Aunque el presidente y CEO de los Grammy, Harvey Mason Jr., explicó que los artistas pueden seguir compitiendo en las categorías principales (como Álbum del Año, Grabación del Año o Canción del Año), BTS optó por no participar en ninguna.

La decisión generó un amplio debate dentro y fuera de la industria musical. Para muchos fans y analistas, representa un rechazo a lo que consideran una segregación de la música asiática en una categoría separada, en lugar de competir en igualdad de condiciones en las categorías generales. BTS, que a lo largo de su carrera ha acumulado varias nominaciones a los Grammy sin haber ganado aún una estatuilla, priorizó con este gesto el mensaje de que la calidad musical no debería medirse por origen geográfico o idioma.
ARIRANG, el quinto álbum de estudio del grupo y su primer trabajo completo tras el servicio militar de todos sus integrantes, fue lanzado el 20 de marzo de 2026 por BigHit Music. El disco, de 14 canciones y poco más de 41 minutos, marca el regreso oficial de BTS como grupo y había generado altas expectativas de cara a la temporada de premios. Canciones como “Swim” alcanzaron el número uno en Estados Unidos y el álbum se mantuvo varias semanas en lo más alto del Billboard 200, lo que lo convertía en un fuerte contendiente en varias categorías.
Al retirar su participación, BTS envía una señal clara a la industria sobre cómo consideran que debe reconocerse el trabajo artístico. El grupo ha reiterado en distintas ocasiones su deseo de que la música trascienda fronteras y se juzgue por su valor artístico y emocional, no por el país o el idioma en el que se produce.

Harvey Mason Jr. respondió al anuncio respetando la decisión del grupo. En un comunicado, afirmó que la categoría de Asian Pop se creó para celebrar la profundidad, diversidad y extraordinario crecimiento del pop proveniente de Asia, y que “más categorías significan que más artistas son reconocidos”. Subrayó además que enviar trabajo a una categoría de género no impide competir también en las categorías generales. Sin embargo, la postura de BTS prevaleció: no enviarán material alguno a la edición 2027.
Grammy CEO Harvey Mason Jr. responds to BTS’ decision to not submit their music for the 2027 awards, following the introduction of an Asian-focused category:
— Pop Base (@PopBase) July 30, 2026
“I am saddened to hear that BTS has chosen not to participate in the Grammy Awards process this year, but as a music… pic.twitter.com/6ISVbOFaBW
La decisión llega en un momento en el que el debate sobre representación, inclusión y los criterios de los premios más importantes de la industria musical está más vivo que nunca. Durante años, artistas asiáticos y especialmente de K-pop han cuestionado la dificultad de acceder a las categorías principales de los Grammy. La creación de una categoría específica, pensada como un avance en inclusión, fue interpretada por BTS y gran parte de su fandom como un paso en dirección contraria: una separación en lugar de una integración real.
El impacto de la decisión va más allá de una simple ausencia en la lista de nominados. BTS es uno de los actos más influyentes de la música global de la última década. Su postura genera un debate más amplio sobre cómo las instituciones de premios occidentales abordan la música que proviene de otros continentes y si realmente están preparadas para reconocerla en igualdad de condiciones.
Mientras tanto, el grupo continúa con su agenda de regreso. ARIRANG sigue sonando con fuerza y se espera que la gira mundial que acompaña al álbum sea uno de los eventos musicales más importantes de 2026 y 2027. Con su decisión de no participar en los Grammy, BTS ha colocado una vez más el mensaje artístico y el principio por encima de la posibilidad de sumar una estatuilla dorada.
La Recording Academy respetó la decisión. El debate, sin embargo, apenas comienza. La pregunta que queda abierta es si otras grandes figuras de la música asiática seguirán el ejemplo de BTS o si la nueva categoría logrará, con el tiempo, consolidarse como un espacio de reconocimiento real y no de segregación.