En el pulso siempre cambiante de la escena musical mexicana, la primavera de 2026 estrena un nuevo protagonista: el Vibrante Festival, una propuesta que aspira a convertirse en epicentro del rock nacional desde su edición inaugural el próximo 25 de abril en los Campos Tonanitla, en Santa María Tonanitla, Estado de México. Más allá de un simple evento musical, Vibrante se presenta como una celebración que busca unir generaciones y estilos dentro de la amplia familia del rock mexicano, en un contexto donde los festivales se convierten cada vez más en lugares de encuentro cultural y social para las comunidades rockeras de todo el país.
Los organizadores han revelado un line up cuidadosamente curado, que pone en el centro de la escena a bandas y solistas que han marcado distintas etapas de este género en México. Encabezando el cartel está Molotov, la legendaria banda que tras tres décadas de carrera sigue siendo un símbolo de irreverencia, crítica social y energía desbordante en el escenario, capaz de poner a vibrar a cualquier público con su fusión de rock, rap y funk. Compartiendo el protagonismo se encuentra José Madero, quien llega al festival con un impulso notable tras haber llenado el Estadio GNP Seguros en la Ciudad de México, demostrando que su carrera solista ha conquistado un lugar importante dentro del gusto del público rockero y alternativo contemporáneo.

La oferta artística de Vibrante no se detiene ahí. La banda DLD, que regresa con música nueva tras su reaparición en el radar del rock nacional, aportará su sonido melódico y consolidado a la jornada. Junto a ellos, La Gusana Ciega traerá su bagaje de décadas de carrera, con un repertorio que ha acompañado a varias generaciones de fanáticos del rock en español, desde los noventa hasta hoy. El cartel se completa con propuestas diversas dentro del espectro del rock y sus subgéneros: Los Estrambóticos, conocidos por su mezcla de ska y rock con líricas cercanas al sentir popular; La Castañeda, una agrupación fundamental dentro del rock mexicano con una identidad teatral y sonora propia; Here Comes The Kraken, representantes del metal y sonidos pesados; así como Insulini y Lo Espantasuegras, nombres emergentes que aportan frescura y variedad a un cartel que apuesta tanto por lo experimentado como por lo novedoso.
La elección de Campos Tonanitla como sede responde a una visión estratégica: este espacio, ubicado sobre el Bulevar Ojo de Agua, ofrece una conectividad privilegiada con diversos municipios del Valle de México y la Ciudad de México, facilitando el acceso de miles de asistentes que buscan vivir un día completo de música, convivencia y cultura rockera lejos del bullicio urbano, pero lo suficientemente cerca para que la movida capitalina se sienta parte del evento. La logística del festival contempla facilidades como servicios de transporte mediante tours certificados, pensados para hacer más segura y cómoda la llegada de quienes opten por dejar su coche en casa, un detalle cada vez más valorado en experiencias de festivales de gran concurrencia.
Vibrante se perfila, así, no solo como una opción más dentro del calendario musical de México, sino como un punto de inflexión para el rock nacional en 2026. En una temporada que ve desfilar grandes nombres internacionales y nacionales en eventos ya establecidos como Vive Latino o Pa’l Norte, este nuevo festival pone sobre la mesa una narrativa propia: el rock mexicano en todas sus formas, desde sus raíces más clásicas hasta sus expresiones más contemporáneas, celebrando tanto a íconos de larga trayectoria como a voces en ascenso. Para los amantes de los festivales, Vibrante ofrece una promesa: un día de intensidad sonora, memoria colectiva y energía desbordada, destinado a dejar huella en el calendario cultural del país.

La preventa de boletos ya está activa a través de Boletia, y aunque los precios varían según tipo de acceso, la expectativa es que se agoten rápidamente dado el interés que ha despertado el cartel entre los fanáticos del rock en todas sus vertientes. Con esta propuesta ambiciosa, Vibrante Festival nace con la intención de consolidarse como un referente anual imperdible para la comunidad rockera, y un espacio donde la música mexicana puede brillar con intensidad propia en pleno corazón del Estado de México.