Un soldado del Ejército de Estados Unidos enfrenta cargos federales tras ser acusado de utilizar información clasificada sobre una operación militar relacionada con el presidente venezolano Nicolás Maduro para realizar apuestas en línea.
El caso involucra a un soldado identificado como Gannon Ken Van Dyke, de 38 años, asignado a la base militar de Fort Bragg, en Carolina del Norte, quien presuntamente participó en la planificación de una operación militar clasificada denominada Operation Absolute Resolve.
De acuerdo con la acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el objetivo de dicha operación era la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su traslado a territorio estadounidense, hecho que habría ocurrido el 3 de enero de 2026.
Las autoridades sostienen que Van Dyke utilizó información confidencial no pública para realizar apuestas en la plataforma de predicciones Polymarket, obteniendo una ventaja indebida en el mercado.
Apuestas con información clasificada en mercados de predicción
Según la investigación federal, el soldado tenía acceso directo a información sensible sobre el calendario y desarrollo de la operación militar. Este conocimiento le habría permitido anticipar eventos clave y apostar sobre ellos en mercados digitales.
Los contratos en Polymarket funcionan como instrumentos especulativos donde los usuarios predicen resultados futuros, como intervenciones militares o cambios políticos.
En este caso, las apuestas incluían escenarios como:
- Posible entrada de fuerzas estadounidenses en Venezuela antes de una fecha límite
- Eventual salida de Nicolás Maduro del poder antes del 31 de enero de 2026
🇺🇸 Un soldado del ejército estadunidense, que fue acusado de ganar 400 mil dólares al utilizar información privilegiada para apostar por el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, fue puesto en libertad bajo fianza de 250 mil dólares, informó un portavoz del… pic.twitter.com/WxkyZAzMMi
— La Jornada (@lajornadaonline) April 24, 2026
Ganancias superiores a 400,000 dólares tras 13 apuestas
El Departamento de Justicia detalla que Van Dyke abrió su cuenta en Polymarket el 26 de diciembre de 2025 y realizó 13 operaciones entre el 27 de diciembre y el 26 de enero.
En total, habría invertido aproximadamente 33,000 dólares, apostando siempre a escenarios favorables a la intervención estadounidense en Venezuela. Tras confirmarse varios de los eventos vinculados a la operación, sus ganancias ascendieron a 409,881 dólares, según la acusación.
Movimientos financieros y uso de criptomonedas
La investigación también revela que, tras obtener las ganancias, el militar habría:
- Transferido fondos a una bóveda de criptomonedas en el extranjero
- Movido el dinero a una cuenta de corretaje en línea recién creada
- Retirado la mayor parte de los fondos el mismo día del anuncio oficial de la operación
Las autoridades señalan además que intentó ocultar su rastro digital, solicitando la eliminación de su cuenta en Polymarket y modificando correos asociados a sus activos en criptomonedas.
Cargos federales y posibles consecuencias legales
El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusa a Van Dyke de:
- Fraude electrónico
- Transacciones monetarias ilícitas
- Violaciones a la Ley de Intercambio de Productos Básicos
- Uso indebido de información gubernamental clasificada
Si es declarado culpable, el militar podría enfrentar hasta 50 años de prisión, aunque la sentencia dependerá del tribunal federal correspondiente.
El fiscal general interino, Todd Blanche, subrayó que el acceso a información clasificada conlleva responsabilidades estrictas: “Los miembros de nuestras fuerzas armadas reciben información sensible para cumplir su misión, no para obtener beneficios financieros personales”, señaló.
Mercados de predicción bajo escrutinio por uso de información privilegiada
El caso ha reavivado el debate sobre los riesgos de plataformas como Polymarket, donde se negocian predicciones sobre eventos políticos, económicos o militares.
Aunque estos mercados han ganado popularidad en los últimos años, las autoridades estadounidenses advierten que no están exentos de leyes sobre uso de información privilegiada.
El director del FBI, Kash Patel, advirtió que cualquier intento de lucrar con secretos gubernamentales tendrá consecuencias legales, reforzando la postura de las agencias de seguridad sobre este tipo de prácticas.
La investigación continúa en manos de fiscales federales del distrito sur de Nueva York y unidades especializadas en fraude financiero y seguridad nacional.