Estados Unidos anunció este 7 de enero de 2026 que ejercerá un control indefinido sobre la comercialización del petróleo venezolano, gestionando tanto la venta del crudo como los ingresos de esas operaciones desde cuentas bajo supervisión de Washington. La medida representa un punto de inflexión en las relaciones energéticas y diplomáticas entre ambos países tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y la intervención estadounidense en Venezuela.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, confirmó en una conferencia energética en Miami que Washington controlará la venta del petróleo venezolano de manera “indefinida” y que los fondos resultantes de esas transacciones serán depositados en cuentas bajo supervisión estadounidense.
“Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela… y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, dijo Wright.
Según el funcionario, este enfoque permite a EU tener el poder logístico y financiero necesarios para impulsar cambios políticos y económicos en Venezuela, en cooperación con las autoridades venezolanas interinas.
🇺🇸🇻🇪 | URGENTE — Comunicado del presidente Donald Trump sobre Venezuela:
— Agustín Antonetti (@agusantonetti) January 6, 2026
“Me complace anunciar que las Autoridades Provisionales de Venezuela entregarán entre 30 y 50 MILLONES de barriles de petróleo de alta calidad y autorizado a los Estados Unidos. Este petróleo se venderá a… pic.twitter.com/R6vBjGBhlz
Acuerdo sobre barriles y cooperación energética
El presidente estadounidense, Donald Trump, había adelantado el día anterior que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado norteamericano.
Trump aseguró que él mismo controlará el uso del dinero obtenido por estas ventas para garantizar que sea destinado “en beneficio del pueblo venezolano y de Estados Unidos”, según publicó en su plataforma Truth Social.
Wright explicó además que Washington permitirá la venta de crudo venezolano tanto a refinerías estadounidenses como a destinos alrededor del mundo, pero que todas las transacciones estarán gestionadas por el Gobierno de EU y con los ingresos en cuentas controladas por ese país.
Contexto geopolítico y energético
La decisión de Washington llega en un contexto de fuerte injerencia política tras la captura de Nicolás Maduro, lo que abre un nuevo capítulo en la industria energética venezolana, que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Sin embargo, su producción actual representa apenas una fracción de su potencial histórico, con cerca del 1 % de la oferta mundial ante la crisis prolongada del sector.
Trump y altos funcionarios estadounidenses han estimado que las petroleras norteamericanas podrían reactivar el sector venezolano en aproximadamente 18 meses, impulsando inversiones y producción que impulsen la recuperación del que fuera uno de los mayores exportadores de crudo.
Algunos analistas han señalado que el control estadounidense de las exportaciones petroleras venezolanas no solo tiene implicaciones económicas, sino también geopolíticas profundas, dado que China, Rusia e Irán mantenían vínculos estratégicos con Caracas mediante acuerdos energéticos y de comercio de crudo sancionado.
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— lilian torres (@lobopincha) January 7, 2026
EE.UU. afirma que controlará las exportaciones de petróleo de Venezuela indefinidamente
PDVSA dice que está en conversaciones con EE.UU. para vender crudo.
Impactos y desafíos
El control de las ventas y de los fondos de exportación petrolera representa una herramienta de influencia de largo plazo para la administración estadounidense, que busca condicionar la salida económica de Venezuela a reformas internas y cambios estructurales bajo su supervisión.
Pese a las declaraciones oficiales, diversos actores económicos y analistas ponderan incertidumbres sobre la viabilidad técnica, la respuesta de los mercados globales y la reacción de otros países productores, especialmente en medio de un mercado petrolero internacional competitivo y con fluctuaciones en los precios del crudo.