La mañana del lunes 10 de agosto de 2026, Colombia despertó con un fuerte temblor que se sintió en casi todo el territorio nacional y en zonas de países vecinos. A las 7:34 hora local, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registraron un sismo de magnitud 7.4 con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. La profundidad del evento se situó entre 96 y 110 kilómetros, según las mediciones oficiales.
El movimiento, de tipo de desplazamiento de rumbo (strike-slip) y asociado a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, generó una intensidad máxima de VII en la escala de Mercalli en las zonas más cercanas. Se sintió con fuerza en Bogotá, Medellín, Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó, además de ser reportado en Ecuador, Panamá y Venezuela.
🇨🇴 | URGENTE: Momento del derrumbe de un edificio de 3 pisos tras el terremoto de magnitud 7,4 en Pereira, Colombia. pic.twitter.com/r3v2lW5pU3
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) August 10, 2026
Las consecuencias más graves se concentraron en el Eje Cafetero y el Valle del Cauca. En Pereira, capital de Risaralda, el alcalde Mauricio Salazar confirmó al menos 18 personas fallecidas. Tres de esas muertes ocurrieron en el aeropuerto internacional Matecaña, cuya terminal sufrió un colapso parcial. El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño, describió la situación como “muy severa” y señaló que las imágenes de fachadas derrumbadas y personas heridas eran “verdaderamente impactantes”.
En Manizales, el alcalde Jorge Eduardo Rojas reportó dos muertos y daños estructurales importantes. Más de 12 edificios y 20 viviendas quedaron total o parcialmente destruidos. Una de las torres de la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario colapsó hacia la nave, y se reportaron fugas de gas y electricidad. Rojas calificó el momento como “muy trágico y muy duro” para la ciudad, y reconoció que las capacidades de respuesta locales estaban desbordadas.
Más del sismo en Colombia.
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) August 10, 2026
La ciudad de Manizales es la más afectada por el terremoto de 7.4 de esta mañana. Aún no hay reporte oficial de víctimas.
Más en https://t.co/BjdELZkpfR pic.twitter.com/mXYrdmSN8e
En Cali, el alcalde Alejandro Eder informó que al menos 19 o 20 estructuras colapsaron, con personas atrapadas bajo los escombros. El Hospital Universitario del Valle también presentó daños relevantes. Eder solicitó apoyo de rescatistas a las alcaldías de Bogotá y Medellín, y pidió a la ciudadanía mantener la calma y alejarse de edificaciones con grietas profundas.
En Quibdó, capital del Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba reportó heridos y “graves daños en las edificaciones”. Aunque el epicentro estuvo cerca de San José del Palmar, la capital departamental sufrió afectaciones significativas. Córdoba expresó preocupación por las réplicas y anunció que se realizaba una evaluación oficial de daños.
La Aeronáutica Civil confirmó afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Las operaciones en esas terminales permanecieron suspendidas mientras se evaluaba la seguridad estructural. En Bogotá, el alcalde Carlos Fernando Galán indicó que no había daños estructurales graves, solo algunas grietas en edificios, y que se habían evacuado varias construcciones por precaución.
El SGC informó que este fue el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia en la última década. Se reportaron al menos dos réplicas, una de ellas de magnitud 4.8 ampliamente sentida. El organismo recordó que la zona responde a la dinámica tectónica natural del occidente colombiano, donde la subducción de la placa de Nazca genera sismicidad frecuente.
Me dirijo a Bogotá para concentrarme en la atención de la emergencia que enfrenta nuestro país.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 10, 2026
He convocado un Puesto de Mando Unificado en la UNGRD, desde donde lideraré personalmente las acciones para atender a las comunidades del Chocó, el Eje Cafetero y todas las zonas… pic.twitter.com/Vo3bchx7lR
El presidente Abelardo de la Espriella anunció que supervisaría personalmente las labores de recuperación y ordenó la instalación de un centro de emergencia en la zona del epicentro. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) se mantuvo en contacto permanente con las autoridades locales para coordinar la respuesta.
Hasta el momento de los reportes más recientes, el balance provisional apuntaba a al menos 20 muertos y numerosos heridos. Las labores de búsqueda y rescate continuaban en varias ciudades, mientras las autoridades pedían a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas y consultar únicamente fuentes oficiales.
El evento recordó a los colombianos la vulnerabilidad sísmica del país, ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Aunque la profundidad intermedia del sismo limitó en parte la destrucción, las construcciones vulnerables en las zonas urbanas más cercanas sufrieron el impacto más fuerte. Las próximas horas serán clave para consolidar el número definitivo de víctimas y evaluar el alcance real de los daños en infraestructura.