La libertad de los mexicanos para cruzar fronteras con solo presentar su pasaporte está sufriendo un revés que abre interrogantes sobre el alcance de la movilidad global frente a las tensiones migratorias, la seguridad internacional y la negociación diplomática. Según la más reciente edición del Henley Passport Index, el ranking global que mide cuántos destinos permiten la entrada a los ciudadanos sin necesidad de tramitar una visa previa, el pasaporte mexicano cerró 2025 en el puesto 23 a nivel mundial, con acceso sin visa a 157 países. Esta cifra representa cuatro destinos menos que el año anterior, lo que evidencia una pérdida de poder del documento nacional en comparación con el avance de otros países en acuerdos de movilidad internacional.
El índice, avalado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y elaborado por Henley & Partners, es considerado una referencia clave para analizar la “salud” del pasaporte de cada país en términos de acceso global. Estados europeos, asiáticos y naciones con políticas migratorias flexibilizadas siguen liderando la clasificación, mientras que México, si bien mantiene conexiones sólidas con la mayor parte de América Latina, gran parte de Europa (incluido el espacio Schengen) y destinos asiáticos como Japón, ha visto restricciones adicionales en ciertos destinos que hasta ahora permitían tráfico relativamente libre para sus ciudadanos.
Entre los destinos que ya exigirán visa a mexicanos en 2026 o que han reforzado sus requisitos de entrada se encuentran países tradicionales que hasta tiempos recientes figuraban como accesibles o con requisitos simplificados. El listado incluye a Estados Unidos, que sigue siendo uno de los principales destinos de viaje y migración, y que mantiene requisitos estrictos de visa para visitantes mexicanos, con pocas excepciones bajo programas como el Electronic System for Travel Authorization (eTA)* o similares, dependiendo de cambios en sus políticas internas. Además, Canadá y Australia, destinos turísticos y de negocios muy demandados, han consolidado sus trámites de visa obligatoria para ciudadanos mexicanos, cerrando así rutas de acceso directo que antes ofrecían algunas facilidades. Afganistán y Argelia, aunque tradicionalmente exigentes con requisitos de visa, forman parte de esta lista ampliada.

Este endurecimiento, más allá de ser un dato estadístico, se traduce en un impacto práctico para millones de viajeros mexicanos. Los costos y tiempos asociados a la obtención de visas —entre entrevistas consulares, documentación extensa y tarifas que en algunos casos pueden superar los cientos de dólares— se convierten en barreras reales para estudiantes, turistas y profesionales que planifican viajes internacionales. El fenómeno no se limita a un solo continente: se observa tanto en rutas transatlánticas como transpacificas, reflejando un ajuste global hacia políticas migratorias más cautelosas en tiempos de incertidumbre económica y securitaria.
Pese a ese retroceso, el pasaporte mexicano conserva fortalezas significativas: mantiene acceso sin visa al espacio Schengen europeo, a la mayoría de países latinoamericanos y a importantes destinos en Asia y África, lo que le sigue dando un amplio alcance frente a otros pasaportes de la región. Sin embargo, la pérdida de cuatro destinos en el último año subraya la volatilidad de los acuerdos de movilidad y la necesidad de que México reitere su diplomacia migratoria para mantener y ampliar los derechos de viaje de sus ciudadanos.
En tiempos donde la movilidad pasa a ser un indicador de apertura internacional, los cambios en la exigencia de visas no sólo replantean las agendas de viaje de los mexicanos, sino que también obligan al país a reflexionar sobre cómo sus relaciones exteriores y políticas migratorias influyen en la percepción global de su pasaporte. El 2026 se perfila como un año en el que los ciudadanos deberán planear con mayor antelación y recursos sus viajes internacionales, pues destinos antes accesibles sin trámites adicionales ahora formarán parte de un mapa más complejo y regulado.

Países que EXIGEN visa o autorización previa a mexicanos (2026)
Aunque México mantiene acceso amplio sin visa a más de 150 países, hay al menos 69 destinos donde los mexicanos deben tramitar una visa, permiso consular o autorización electrónica (ETA/e-Visa) antes de viajar.
Asia
Afganistán – Visa obligatoria.
Bangladesh – Visa obligatoria.
Bután – Visa obligatoria.
Brunéi – Visa obligatoria o e-Visa según visita.
China – Visa obligatoria (turismo, negocios, etc.).
Eritrea – Visa obligatoria.
Guinea Ecuatorial – Visa obligatoria.
República Democrática del Congo – Visa obligatoria.
República del Congo – Visa obligatoria.
Cuba – Visa o permiso consular previo.
Esuatini (Suazilandia) – Visa obligatoria.
Argelia – Visa obligatoria.
Azerbaiyán – Visa previa o e-Visa según condiciones.
Oceanía
Samoa Americana – Visa exigida para mexicanos.
Australia – Requiere visa (ingreso turístico o eVisitor/E600 según caso).+1
África
Benín – Visa obligatoria.
Burkina Faso – Visa obligatoria.
Camerún – Visa obligatoria.
Costa de Marfil – Visa obligatoria.
Chad – Visa obligatoria.
(La mayoría de países de África no incluidos en listas de exención también exigen visa previa.)
América del Norte
Canadá – Visa para mexicanos desde 2024, tras la decisión de reimponer el requisito por cuestiones migratorias y de control fronterizo