En un desenlace político que ha generado debates y especulaciones en Sonora y más allá, Óscar Eduardo Castro Castro, presidente municipal de Puerto Peñasco, anunció este lunes su renuncia irrevocable al cargo, argumentando motivos de salud que, dijo, requieren de su atención inmediata y continua. El mensaje fue difundido a través de un video publicado en sus redes sociales, donde el morenista explicó que, tras dialogar con su familia y atender las recomendaciones médicas, decidió priorizar su recuperación frente a las exigencias de una administración municipal que, a su juicio, necesita “energía, presencia y dedicación de tiempo completo”.
Castro, médico cirujano de formación y figura destacada del partido Morena, asumió la alcaldía de este puerto turístico en septiembre de 2024 tras ganar la elección local. Sin embargo, su gestión se vio ensombrecida desde mediados de 2025, cuando autoridades estadounidenses le retiraron su visa de turista al intentar cruzar, junto con su esposa e hijo, hacia Arizona por la garita de San Luis Río Colorado. La decisión de los agentes migratorios ocurrió sin una explicación pública detallada, aunque fuentes cercanas señalaron que obedeció a una investigación en curso, aunque sin que se presentaran cargos formales en contra del alcalde.
La revocación del documento de viaje, un episodio que generó amplio ruido mediático y político, fue inicialmente desmentida por Castro en redes sociales, donde afirmó que se trataba de rumores infundados destinados a dañar su reputación. A pesar de estos señalamientos, el hecho se consolidó en diversos reportes periodísticos que documentaron la anulación de su visa por parte de las autoridades estadounidenses, así como la retención de los documentos de su familia.
La controvertida situación migratoria se sumó a otros elementos que alimentaron la incertidumbre en torno a su administración. Según diversos reportes, el alcalde incluso habría iniciado un amparo para evitar una posible detención en México, aunque los detalles de la investigación que motivó esa acción legal no han sido esclarecidos de manera oficial.
En su mensaje de despedida, Castro agradeció el apoyo recibido a lo largo de su gestión, tanto de autoridades estatales como federales, y reiteró su compromiso con la comunidad porteña. “Puerto Peñasco necesita y merece un presidente de tiempo completo”, subrayó, refrendando que su decisión responde a una evaluación responsable y personal frente a sus condiciones de salud.
La salida de Castro marca un momento crítico para el Ayuntamiento de Puerto Peñasco, que ahora enfrenta la tarea de definir un sucesor dentro de un contexto político en reconfiguración. Aunque el cabildo municipal ya ha iniciado procedimientos para nombrar a un presidente interino, la renuncia del alcalde deja pendientes muchas preguntas en torno a los episodios que caracterizaron su administración, y que han sido objeto de análisis y debate entre políticos, medios y ciudadanos.
En un entorno local marcado por la volatilidad política y la cercanía con Estados Unidos, la historia de Óscar Castro —de la polémica por la pérdida de su visa al retiro de su investidura— podría convertirse en un caso emblemático sobre los límites, las presiones y las exigencias que enfrentan los alcaldes de fronteras en tiempos confrontados entre diplomacia, justicia y salud pública.