La violencia contra actores sociales y políticos en Morelos sumó un nuevo episodio con el asesinato de Sandra Rosa Camacho Flores, activista, líder social y excandidata a la presidencia municipal de Temoac, quien fue atacada a balazos al interior de su domicilio luego de haber advertido públicamente que su vida estaba en riesgo y de denunciar la operación de redes de extorsión en la región.
De acuerdo con reportes coincidentes, el crimen ocurrió la tarde del 26 de marzo en el barrio de San José, en el municipio de Temoac, cuando hombres armados perpetraron una agresión directa en su vivienda. Paramédicos confirmaron que la víctima murió en el lugar a causa de múltiples impactos de arma de fuego, sin que hasta el momento se reporten personas detenidas.
Camacho Flores había adquirido notoriedad en meses recientes por sus denuncias públicas sobre el deterioro de la seguridad en la zona oriente de Morelos. En un acto previo, expuso directamente ante la gobernadora Margarita González Saravia la existencia de cobro de piso a comerciantes y advirtió que su integridad estaba en peligro, al tiempo que solicitó la intervención de la Guardia Nacional.
Además de señalar la presencia de actividades delictivas, la activista también acusó presuntos vínculos entre actores locales y grupos criminales, a quienes responsabilizó del clima de violencia en el municipio.
El asesinato ha generado reacciones de autoridades estatales. El gobierno de Morelos condenó el ataque y aseguró que no habrá impunidad, mientras que la Fiscalía estatal informó que el caso es investigado bajo protocolos con perspectiva de género y que se agotarán todas las líneas de investigación.
La trayectoria de Camacho Flores incluía participación política como excandidata por el Partido del Trabajo, así como actividad sindical y comunitaria. Su homicidio se suma a otros hechos de violencia en la entidad que han afectado a liderazgos sociales y figuras políticas, en un contexto marcado por la disputa de grupos delictivos y la persistencia de delitos como la extorsión.
El caso también ha reavivado la preocupación por las condiciones de seguridad en Temoac, municipio que en años recientes ha enfrentado episodios de violencia ligados al crimen organizado y conflictos locales.

Organizaciones sociales y habitantes de la región han manifestado indignación por el asesinato de una mujer que había denunciado públicamente amenazas y exigido protección, sin que existan indicios de que se hubieran implementado medidas efectivas para garantizar su seguridad. La exigencia de justicia se suma a un escenario en el que la violencia contra mujeres, activistas y actores políticos continúa siendo un desafío persistente en Morelos.
La violencia contra actores sociales y políticos en Morelos sumó un nuevo episodio con el asesinato de Sandra Rosa Camacho Flores, activista, líder social y excandidata a la presidencia municipal de Temoac, quien fue atacada a balazos al interior de su domicilio luego de haber advertido públicamente que su vida estaba en riesgo y de denunciar la operación de redes de extorsión en la región.
De acuerdo con reportes coincidentes, el crimen ocurrió la tarde del 26 de marzo en el barrio de San José, en el municipio de Temoac, cuando hombres armados perpetraron una agresión directa en su vivienda. Paramédicos confirmaron que la víctima murió en el lugar a causa de múltiples impactos de arma de fuego, sin que hasta el momento se reporten personas detenidas.

Camacho Flores había adquirido notoriedad en meses recientes por sus denuncias públicas sobre el deterioro de la seguridad en la zona oriente de Morelos. En un acto previo, expuso directamente ante la gobernadora Margarita González Saravia la existencia de cobro de piso a comerciantes y advirtió que su integridad estaba en peligro, al tiempo que solicitó la intervención de la Guardia Nacional.
Además de señalar la presencia de actividades delictivas, la activista también acusó presuntos vínculos entre actores locales y grupos criminales, a quienes responsabilizó del clima de violencia en el municipio.
El asesinato ha generado reacciones de autoridades estatales. El gobierno de Morelos condenó el ataque y aseguró que no habrá impunidad, mientras que la Fiscalía estatal informó que el caso es investigado bajo protocolos con perspectiva de género y que se agotarán todas las líneas de investigación.
La trayectoria de Camacho Flores incluía participación política como excandidata por el Partido del Trabajo, así como actividad sindical y comunitaria. Su homicidio se suma a otros hechos de violencia en la entidad que han afectado a liderazgos sociales y figuras políticas, en un contexto marcado por la disputa de grupos delictivos y la persistencia de delitos como la extorsión.
El caso también ha reavivado la preocupación por las condiciones de seguridad en Temoac, municipio que en años recientes ha enfrentado episodios de violencia ligados al crimen organizado y conflictos locales.
Organizaciones sociales y habitantes de la región han manifestado indignación por el asesinato de una mujer que había denunciado públicamente amenazas y exigido protección, sin que existan indicios de que se hubieran implementado medidas efectivas para garantizar su seguridad. La exigencia de justicia se suma a un escenario en el que la violencia contra mujeres, activistas y actores políticos continúa siendo un desafío persistente en Morelos.