Alrededor de 20 familias han dejado la Unidad Habitacional Lomas Estrella, en la alcaldía Iztapalapa, aterrorizadas por un grupo de extorsionadores que exige pagos semanales a cambio de no agredir a los residentes, no dañar sus vehículos ni sus departamentos. Los vecinos aseguran que el llamado Comité Armado Unidad Habitacional Lomas Estrella opera con total impunidad y que entre sus integrantes habría tres funcionarios de la fiscalía local, quienes llegan al lugar a bordo de vehículos oficiales.
Según testimonios recabados, los extorsionadores mantienen un sistema de control dentro del complejo, que cuenta con 516 edificios. Hay personas dedicadas a vigilar —conocidos como “halcones”— que identifican a quienes se resisten a pagar. Las cuotas varían: por “protección” de los autos cobran entre 300 y hasta 5 mil pesos semanales, dependiendo del modelo del vehículo. Por no tocar a las familias, las cantidades van desde 300 pesos hasta varios miles, según los ingresos de cada hogar.
Quienes se niegan a entregar el dinero enfrentan amenazas directas, golpizas, balaceras e incluso la entrega de coronas fúnebres con mensajes de muerte. Un vecino, que pidió mantener su identidad en reserva, relató que cuando preguntó el motivo del cobro le respondieron de forma abierta: “para que no te pase nada o te atienes a las consecuencias”. A partir de ahí, dijeron, comenzaron las agresiones.
🚨 Alrededor de 20 familias han abandonado la unidad habitacional Lomas Estrella, en Iztapalapa.
— Excélsior (@Excelsior) September 28, 2026
Denuncian temor a ser agr3did4s y extors1on4das por un presunto comité armado de la unidad. Vecinos señalan que entre los presuntos extorsionadores habría tres funcionarios de la… pic.twitter.com/Qtgrdl6jzh
Los habitantes han presentado más de 60 denuncias ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y la propia alcaldía Iztapalapa. También han solicitado apoyo de manera reiterada. Hasta ahora, aseguran, ninguna autoridad ha intervenido de forma efectiva para detener al grupo, que según sus propios integrantes forma parte del Cártel de Tláhuac.
La situación no es nueva. Desde hace meses vecinos y comerciantes de la zona han denunciado el mismo esquema de cobro de piso. Algunos reportes anteriores identificaron a personas específicas como parte del grupo y señalaron que las amenazas incluyen el uso de adultos mayores para realizar los cobros, de modo que los líderes eviten aparecer de forma directa.
Mientras tanto, las familias que lograron salir se consideran afortunadas. Quienes permanecen en la unidad aseguran que los extorsionadores llevan un registro de deudas y les advierten que no podrán irse hasta saldar todo lo adeudado. El clima de miedo ha transformado la vida cotidiana de cientos de vecinos, que viven pendientes de no llamar la atención y de reunir el dinero cada semana.
Autoridades han limitado su respuesta a indicar que el caso “se revisa”. Para los residentes que aún habitan Lomas Estrella, esa respuesta resulta insuficiente. El desplazamiento forzado de estas 20 familias pone de manifiesto un problema de control territorial que, según los afectados, se ha consolidado a la vista de todos y con la aparente inacción de quienes deberían garantizar su seguridad.