Este lunes 1 de diciembre de 2025, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registró dos microsismos consecutivos en el municipio de Naucalpan de Juárez, Estado de México. Los movimientos, de muy baja magnitud, ocurrieron alrededor de las 09:05 y 09:06 horas, y aunque generaron sorpresa entre vecinos, no se reportan incidentes ni daños materiales.
Según el SSN, el primer sismo se registró a las 09:05:59 horas con magnitud 1.7, y apenas diez segundos después, a las 09:06:09, se reportó una réplica de magnitud 1.1. Ambos eventos ocurrieron a una profundidad de aproximadamente 1 kilómetro, lo que los clasifica como microsismos.
El epicentro señalado por el organismo se ubicó cerca de las coordenadas 19.46 latitud y -99.22 longitud, en territorio de Naucalpan.
Diversos reportes periodísticos coinciden en los datos: el primer movimiento de 1.7 grados y su réplica de 1.1, ambas sin provocar daños visibles ni alertas mayores.
Aunque la intensidad fue baja, varios habitantes manifestaron haber sentido una breve vibración o un “jalón” leve, característica habitual en temblores superficiales de baja energía.
▶️ #ÚLTIMAHORA | El Sismológico Nacional reportó un sismo de magnitud 1.7 en Naucalpan, Edomex. No se registran incidentes.
— @telediario (@telediario) December 1, 2025
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Contexto: antecedentes recientes de actividad sísmica en la zona
La zona de Naucalpan —especialmente la colonia Praderas de San Mateo— ha registrado una tendencia continua de microsismos desde 2024. En ese año, los sismógrafos del Instituto de Investigaciones Geológicas y Atmosféricas (IIGEA) detectaron 226 episodios sísmicos, con magnitudes entre 1.5 y 2.7, algunos lo suficientemente fuertes como para generar grietas en viviendas.
Esta vigilancia constante ha sido posible gracias a estaciones instaladas en puntos estratégicos, como Praderas de San Mateo, que permiten un monitoreo detallado del subsuelo.
De acuerdo con especialistas consultados en 2024, los microsismos parecen originarse por el reacomodo de placas o fallas geológicas en zonas localizadas bajo el cerro conocido como El Boludo, que recorre parte de Praderas de San Mateo.
Ante la recurrencia de eventos leves —aunque numerosos—, autoridades locales y académicas han insistido en monitorear la zona y evaluar la seguridad estructural de viviendas en áreas vulnerables.
Qué implica este registro para la comunidad
Los microsismos de hoy confirman que la actividad sísmica en Naucalpan continúa. Si bien su magnitud es muy baja y no representa —por ahora— una amenaza inmediata, la acumulación de eventos podría generar preocupación entre vecinos, así como la necesidad de reforzar protocolos de vigilancia y prevención en zonas habitacionales.
El seguimiento que realizan instituciones como el IIGEA y el SSN resulta clave para documentar estos fenómenos y evitar sorpresas. Gracias a este registro sistemático, cualquier patrón inusual podrá detectarse a tiempo.
Aunque no se esperan daños significativos, las autoridades podrían reforzar recomendaciones sobre revisiones estructurales en viviendas y edificios, especialmente en colonias con historial de actividad sísmica. La prevención y comunicación oportuna siguen siendo fundamentales.