La periodista y defensora de la libertad de expresión Griselda Triana López anunció que retirará el Memorial Javier Valdez de la Casa Refugio Citlaltépetl, luego de denunciar que el espacio cultural dejó de permitir el trabajo y la participación de organizaciones de la sociedad civil, particularmente aquellas dedicadas a la defensa de los derechos humanos y la libertad de prensa.
En una carta dirigida a la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis Mor, Triana explicó que su decisión responde a cambios administrativos implementados desde finales de 2025 en la dependencia capitalina. Según detalló, a partir de esas modificaciones se les notificó que ya no podrían abrir el espacio del memorial a colectivos y organizaciones que históricamente habían acompañado las actividades de memoria, análisis y exigencia de justicia en torno al asesinato de su esposo, el periodista sinaloense Javier Valdez Cárdenas.

La Casa Refugio Citlaltépetl, ubicada en la colonia Hipódromo Condesa, fue creada en 1999 como un espacio de asilo y protección para escritores y periodistas perseguidos. Desde su fundación, el recinto ha estado vinculado a redes internacionales de refugio para creadores en riesgo y se consolidó como un punto de encuentro para la defensa de la libertad de expresión en la capital del país. Tras el asesinato de Valdez, ocurrido el 15 de mayo de 2017 en Culiacán, Sinaloa, el lugar albergó el memorial dedicado a preservar su obra, su biblioteca personal y su legado periodístico.
El Memorial Javier Valdez fue inaugurado 16 meses después del crimen que conmocionó al gremio periodístico nacional e internacional. Desde entonces, funcionó no sólo como un espacio de resguardo documental, sino como un centro de actividades culturales, foros, conversatorios y encuentros con organizaciones defensoras de periodistas, en un país que enfrenta niveles persistentes de violencia contra la prensa. México ha sido señalado en reiteradas ocasiones por organismos internacionales como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo fuera de contextos formales de guerra.

En su misiva, Triana sostuvo que el memorial logró sostenerse gracias al respaldo de organizaciones y colectivos que donaron mobiliario, equipo y recursos en momentos en que el inmueble atravesaba condiciones de abandono. Aseguró que el proyecto se construyó como un esfuerzo colectivo para mantener viva la memoria de Valdez y fortalecer la defensa de la libertad de expresión, por lo que consideró incongruente que ahora se restrinja la participación de los mismos actores que lo impulsaron.
Javier Valdez, fundador del semanario Ríodoce y corresponsal de La Jornada, fue asesinado a plena luz del día en Culiacán. Su homicidio generó una ola de condenas nacionales e internacionales y se convirtió en un símbolo de la violencia que enfrenta el periodismo en México. En años posteriores, autoridades federales informaron sobre la detención y sentencia de personas implicadas en el crimen; sin embargo, organizaciones de prensa han insistido en la necesidad de combatir la impunidad estructural en los ataques contra comunicadores.

Triana subrayó que el memorial no puede permanecer en un espacio que, a su juicio, ha cerrado las puertas a quienes ayudaron a mantenerlo vivo. Anunció que buscará una nueva sede que garantice la continuidad del proyecto bajo los principios que le dieron origen: memoria, justicia y defensa irrestricta de la libertad de expresión. La decisión abre un nuevo capítulo en la historia del recinto cultural y coloca bajo escrutinio los recientes cambios administrativos en la política cultural capitalina, en un contexto donde la relación entre instituciones públicas y sociedad civil se mantiene como un tema central en la agenda democrática del país.