La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de su principal órgano de mantenimiento de la paz, el Consejo de Seguridad, celebra hoy una sesión de emergencia para analizar las consecuencias del reciente ataque militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro. La comunidad internacional observa con atención este encuentro que podría marcar un punto de inflexión en la diplomacia multilateral y el respeto al derecho internacional.
La reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU fue convocada ante la escalada de tensiones generada por una operación militar estadounidense en territorio venezolano que concluyó con la detención y traslado del presidente Nicolás Maduro y su esposa a Estados Unidos. Este encuentro —solicitado por Colombia con el respaldo de Rusia y China— busca evaluar si dicho operativo viola la Carta de las Naciones Unidas y el principio de soberanía de los Estados.
El Consejo de 15 miembros, que ya se ha reunido con anterioridad en octubre y diciembre por la crisis bilateral, analizará si la intervención estadounidense constituye una agresión armada y sus posibles repercusiones sobre la estabilidad regional e internacional.
El Consejo de Seguridad se reúne este lunes en una sesión de emergencia, a solicitud de Venezuela.
— Naciones Unidas (@ONU_es) January 5, 2026
La reunión comenzará a las 10:00 a. m. (hora de Nueva York).
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Contexto de la crisis y peticiones de reunión
La convocatoria de este encuentro extraordinario ocurre tras una operación militar de Estados Unidos en Venezuela, catalogada por algunos aliados de Caracas como un “ataque” o intervención unilateral”. Esta acción ha generado una amplia discusión en el seno de la ONU sobre el cumplimiento del derecho internacional, en particular de los Artículos 2 y 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que restringen el uso de la fuerza sin autorización del organismo o sin causa legítima de defensa.
Países como Rusia y China han apoyado la solicitud de sesión urgente, denunciando que la captura de Maduro representa una violación de la soberanía venezolana y piden su liberación inmediata. Por su parte, aliados de Estados Unidos en el Consejo han defendido la operación como una medida dirigida a aplicar la ley contra un mandatario acusado de narcotráfico desde hace décadas.
Debate sobre la legalidad y el orden mundial
Uno de los principales ejes del debate será determinar si la intervención de Estados Unidos violó la Carta de la ONU y el principio de soberanía de los Estados, elementos clave del derecho internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, ya ha expresado su preocupación por el impacto que acciones unilaterales de este tipo podrían tener en el orden mundial, advirtiendo que podrían sentar un “precedente peligroso” para futuros conflictos.
Aunque Guterres no estuvo presente en persona en la sesión, su mensaje fue leído por la subsecretaria general Rosemary DiCarlo, en el que instó a “respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los Estados”. Este llamado subraya la preocupación de Naciones Unidas por la posible intensificación de la inestabilidad en la región.
Defensa estadounidense y respuesta internacional
El representante de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, defendió la operación estadounidense en Venezuela, calificándola como una “operación policial” destinada a hacer cumplir la ley debido a acusaciones de narcotráfico contra Nicolás Maduro. Waltz rechazó que se tratara de una ocupación, argumentando que la acción fue legal y dirigida específicamente contra un “fugitivo buscado por delitos graves”.
No obstante, diversos países y delegaciones internacionales han rechazado esta visión, calificando la operación de violación al derecho internacional y una amenaza a la estabilidad regional e institucional global. El debate en la ONU continúa con posiciones divididas, reflejando la complejidad de la crisis.