La fotografía encendió las especulaciones. Josefina Vázquez Mota apareció junto a David Olivo Arrieta, coordinador nacional de Proyectos Prioritarios de Movimiento Ciudadano, en un encuentro que, aunque sin anuncios oficiales, ya provocó toda clase de lecturas en los círculos políticos.
En los pasillos se comenta que el acercamiento no es menor. La ex candidata presidencial sigue siendo una figura con peso propio y su diálogo con perfiles estratégicos de MC alimenta la versión de que el partido de Dante Delgado continúa sumando interlocutores y despertando simpatías de cara a los reacomodos que se perfilan rumbo a las próximas elecciones.
MC EMPUJA MÁS AGUINALDO
Movimiento Ciudadano volvió a colocar sobre la mesa una propuesta con impacto directo en el bolsillo de los trabajadores. La bancada naranja impulsa una reforma para incrementar de manera progresiva el aguinaldo conforme a la antigüedad laboral, dejando atrás el esquema uniforme que permanece vigente desde hace décadas.
En San Lázaro comentan que la iniciativa busca convertir la experiencia laboral en un beneficio tangible: pasar de 15 días en el primer año hasta alcanzar 30 días de aguinaldo a partir del sexto año de servicio. Con ello, MC intenta posicionarse como el partido que empuja mejores condiciones laborales y pone el debate sobre los derechos de los trabajadores en el centro de la agenda.
LAS CUENTAS NO CUADRAN
En San Lázaro ya comenzaron a sacar la calculadora y los diputados de oposición preparan una nueva ofensiva para exigir explicaciones sobre la rentabilidad del Tren Maya. Además de pedir la comparecencia de los responsables del proyecto, también buscarán que Hacienda explique cómo pretende sostener una obra que continúa dependiendo de millonarias inyecciones de recursos públicos.
Los números que circulan en la Cámara no ayudan a calmar las dudas: pérdidas por más de 2 mil 200 millones de pesos en el primer trimestre de 2026, subsidios constantes y nuevos contratos de mantenimiento vuelven a colocar el costo del proyecto bajo la lupa. Entre los pasillos legislativos ya se comenta que el verdadero debate no será el tren, sino cuánto tiempo más podrán justificarse esos recursos frente a otras necesidades del país