El Banco de México (Banxico) sorprendió a los mercados financieros al reducir su tasa de interés de referencia de 6.50 a 6.25 por ciento, pese a las presiones inflacionarias y la volatilidad cambiaria. La decisión, contraria a las expectativas de la mayoría de los analistas, estrecha la diferencia de rendimientos frente a Estados Unidos y abre la posibilidad de una mayor depreciación del peso.
El recorte de 25 puntos base fue aprobado por tres de los cinco integrantes de la Junta de Gobierno. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía votaron a favor, mientras que Galia Borja y Jonathan Heath defendieron mantener la tasa en 6.50 por ciento. El banco central argumentó que la desaceleración de los precios continúa y que la debilidad de la demanda interna permite reducir gradualmente las restricciones monetarias.
Con la presencia de todos sus miembros, la Junta de Gobierno del #BancodeMéxico decidió por mayoría disminuir la Tasa de Interés Interbancaria a 1 día a un nivel de 6.25% con efectos a partir del 6 de noviembre del 2026.
— Banco de México (@Banxico) November 5, 2026
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La medida llega en un momento delicado para la economía mexicana. Aunque la inflación general descendió de 4.59 por ciento en marzo a 3.45 por ciento en septiembre, repuntó a 3.62 por ciento durante la primera quincena de octubre. Además, Banxico elevó de 3.50 a 3.70 por ciento su pronóstico de inflación para el cierre de 2026 y mantuvo hasta el cuarto trimestre de 2027 su expectativa de alcanzar la meta de 3 por ciento.
Uno de los principales focos de preocupación es el comportamiento del peso frente al dólar. Con la tasa mexicana en 6.25 por ciento y la estadounidense entre 3.75 y 4 por ciento, el diferencial de rendimientos se reduce a 225 puntos base respecto del límite superior de la Reserva Federal. Esta situación podría disminuir el atractivo de las inversiones en pesos y provocar movimientos de capital hacia otros mercados.
La única razón que encuentro a la decisión de BANXICO de bajar la tasa de interés de referencia es esta: pic.twitter.com/CFrhVDTqyX
— Claudia Anaya 👩🏼🦽 (@ClaudiAnaya) November 5, 2026
Analistas de JPMorgan habían advertido que una reducción de esta magnitud podría ocasionar una depreciación cercana al 5 por ciento de la moneda mexicana, con el dólar en niveles de hasta 19.50 pesos. Por su parte, especialistas de Banamex señalaron que los beneficios de recortar la tasa serían limitados frente a los riesgos de volatilidad financiera y pérdida de credibilidad del banco central.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, cuestionó la decisión al considerar que no existían condiciones para abaratar el costo del dinero debido al repunte inflacionario y la depreciación cambiaria. Tras conocerse el anuncio, advirtió que el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos alcanzó un mínimo histórico de 225 puntos base, escenario que calificó como desfavorable para el tipo de cambio.
En contraste, economistas de UBS habían anticipado el recorte al considerar que prevalecería la postura favorable a una política monetaria menos restrictiva dentro de la Junta de Gobierno. La decisión podría aliviar gradualmente el costo del crédito para empresas y consumidores, aunque también incrementa la exposición del peso a movimientos financieros internacionales.
Banxico anticipó que mantendrá la tasa en el nivel alcanzado durante un periodo prolongado, mientras evalúa la evolución de la inflación y el mercado cambiario. El desafío será evitar que una eventual depreciación del peso encarezca las importaciones y genere nuevas presiones sobre los precios, justo cuando la inflación todavía se encuentra por encima de su objetivo.