La tensión acumulada durante meses terminó por detonar en el Colegio de Ciencias y Humanidades plantel Oriente, donde estudiantes decidieron tomar las instalaciones y declarar un paro indefinido como medida de presión frente a lo que califican como una situación insostenible de inseguridad. La decisión fue tomada tras una serie de asambleas estudiantiles en las que se expusieron múltiples casos de asaltos, intentos de robo y agresiones en los alrededores del plantel, así como dentro de las rutas de acceso más utilizadas por la comunidad escolar.
De acuerdo con testimonios de los propios alumnos, la inseguridad no es un fenómeno reciente, sino un problema persistente que se ha agudizado en los últimos meses. Estudiantes señalan que, pese a reportes constantes y solicitudes formales, las respuestas institucionales han sido insuficientes o meramente temporales. La falta de iluminación adecuada, la escasa presencia policial y la nula coordinación con autoridades locales son algunos de los puntos que más preocupan a la comunidad.
El paro indefinido representa, según los organizadores, una acción desesperada ante la percepción de abandono. Los alumnos recalcan que no buscan confrontación, sino garantías mínimas para ejercer su derecho a la educación en un entorno seguro. En sus comunicados, advierten que no retomarán actividades académicas hasta que exista un compromiso claro y verificable por parte de las autoridades universitarias y del gobierno local para atender la problemática.
Este nuevo episodio se suma a una larga historia de movilizaciones estudiantiles dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde la seguridad en los planteles periféricos ha sido un reclamo recurrente. El CCH Oriente, ubicado en una zona de alta densidad poblacional, ha enfrentado en años recientes situaciones similares que han derivado en paros temporales, mesas de diálogo y promesas de mejora que, según los estudiantes, no se han cumplido de manera integral.
Mientras tanto, padres de familia y docentes han expresado su respaldo a la movilización, coincidiendo en que la inseguridad afecta no solo el desempeño académico, sino también la salud emocional de los estudiantes. La toma del plantel ha generado afectaciones en el calendario escolar, pero los alumnos insisten en que la prioridad es salvaguardar la vida y la integridad física antes que cualquier evaluación o trámite administrativo.
Hasta el momento, las autoridades del Colegio de Ciencias y Humanidades no han anunciado una solución definitiva, aunque se espera que en los próximos días se instalen mesas de diálogo. El conflicto permanece abierto y el paro continúa, reflejando un problema más amplio que atraviesa a distintas instituciones educativas del país: la incapacidad del Estado para garantizar espacios seguros para la juventud.
▶️ Alumnos tomaron las instalaciones del CCH Oriente y anunciaron un paro de actividades exigiendo más seguridad después de que una de sus compañeras fuera agredida durante un intento de asalto en la zona
— Telediario CdMx (@telediario) February 17, 2026
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