A pocos días de la multitudinaria manifestación del 15 de noviembre en Paseo de la Reforma y el Zócalo, el colectivo denominado Generación Z México ha convocado una segunda movilización para el próximo 20 de noviembre, denunciando lo que califican como un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y una represión sostenida contra quienes reclaman justicia, seguridad y cambios estructurales en el país.
Fue precisamente desde la red social X (antes Twitter), así como TikTok, que el movimiento juvenil lanzó su nueva convocatoria. El mensaje no deja lugar a dudas: “¡Se repite la marcha! 20 de noviembre CDMX, 11 am. México no se rinde. Mexicanos al grito de guerra, ¡Gen Z no se rinde!”. El punto de inicio será nuevamente el Ángel de la Independencia, para marchar hacia el Zócalo capitalino, replicando la ruta de la protesta anterior.

La decisión de convocar una nueva jornada de protesta surge tras los enfrentamientos denunciados en la marcha del sábado. Según relatos de participantes y activistas, la policía capitalina habría recurrido a gases lacrimógenos y cargas contra manifestantes, incluso cuando muchos de ellos eran jóvenes que coreaban consignas pacíficas. Arturo Herrera, economista y activista presente en la manifestación, fue uno de los que alzó la voz: “Hoy nos gasearon por pedir justicia. La generación Z sí estuvo ahí, con valentía. Cuando México se cae a pedazos, el gobierno despliega más fuerza contra manifestantes que contra cárteles.”
Uno de los detonantes más fuertes de las movilizaciones ha sido el reciente asesinato de Carlos Manzo, ex alcalde de Uruapan, Michoacán, cuyo caso ha conmocionado a buena parte de la ciudadanía. La abuela de Manzo, conocida como “doña Raquel”, participó en la marcha del 15N, lo que subraya el carácter intergeneracional del descontento.
El colectivo se presenta como apartidista, negando que la movilización obedezca a intereses partidistas o electorales, y recalca su demanda de “cambios estructurales”: justicia pronta, combate a la corrupción, desmilitarización, así como una política de seguridad pública distinta a la actual.
Sin embargo, el replanteamiento de su convocatoria coincide con una fecha simbólica: el 20 de noviembre marca el aniversario de la Revolución Mexicana. Este cruce ha generado más tensión. Mientras la Generación Z llama a manifestarse al filo de las 11:00 de la mañana, la Ciudad de México tiene programado un desfile cívico-militar conmemorativo.

Por su parte, el Frente Cívico Nacional, aliado visible de la protesta, denunció que la fuerza pública atacó incluso a quienes no tomaron parte en los episodios violentos. Acusó un intento sistemático por descalificar a los jóvenes y desprestigiar sus demandas, minimizando su voz argumentando su juventud o acusándolos de manipulados.
Las autoridades capitalinas, hasta el momento, no han emitido una postura definitiva sobre estas nuevas denuncias. En tanto, los testigos y manifestantes que participaron el 15 de noviembre aseguran que mantendrán la presión social hasta ser escuchados, incluso si esto implica volver a las calles justo el Día de la Revolución.
