
En el último informe presentado en diciembre de 2025, la petrolera estatal afirmó que su filial Gasolinas Bienestar exportó hidrocarburos a Cuba por un valor de 400 millones de dólares en los nueve primeros meses del año.
Pero al contrastar esa cifra con los registros de aduanas mexicanas y bases de datos de comercio exterior, que documentan más de 3 mil 048 millones de dólares en cargamentos reales, queda claro que solo se declaró una fracción de lo que realmente se exportó.
Las discrepancias se registran incluso en plataformas independientes como ImportKey y Veritrade, que analizan datos de comercio exterior con complejidad y transparencia.
¿Por qué es grave?
1. Transparencia y rendición de cuentas:
Pemex es una empresa de propiedad estatal, financiada con capital público. Ocultar cifras a la SEC, un órgano regulador internacional, plantea dudas sobre la gobernanza corporativa y la transparencia en el manejo de recursos públicos. Si una petrolera estatal acusa discrepancias tan gigantescas entre registros oficiales y reportados ante el extranjero, se trata de un problema de confianza tanto para inversionistas como para la ciudadanía.
2. Implicaciones diplomáticas y legales:
En un contexto de sanciones y tensiones geopolíticas, no reportar exportaciones importantes a países sujetos a embargos económicos (como Cuba) puede tener consecuencias legales o financieras serias para Pemex y para México. Hasta ahora, la empresa no ha ofrecido una explicación pública satisfactoria.
3. Gestión pública deficiente:
Mientras el gobierno federal defiende el carácter “humanitario” de estos envíos, queda la pregunta: ¿por qué no se reporta de manera completa y transparente? La falta de claridad sugiere no solo una mala praxis contable, sino un patrón preocupante de opacidad en la gestión de una empresa estratégica para el país.