En la Ciudad de México se presentó recientemente “Proteger la Dignidad”, impulsada por Espacio OSC para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC), cuyo objetivo central es visibilizar la situación crítica de periodistas y personas defensoras de derechos humanos en el país, y llamar al Estado mexicano a asumir una corresponsabilidad real en su protección.
El lanzamiento tuvo lugar el 21 de octubre de 2025 y contó con la participación de actores clave, como la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, y representantes del órgano de las Naciones Unidas en México para derechos humanos. Durante el acto, se puso en evidencia que no se trata únicamente de una acción simbólica, sino de una exhortación a transformar lo que hasta ahora ha sido un sistema de protección deficiente en un instrumento de garantía efectiva. “Proteger la dignidad significa reconocer y cuidar a quienes hacen posible que sigamos hablando de derechos, verdad, justicia y reparación. Su protección no es un favor: es un derecho y una responsabilidad estatal”, enfatizó la periodista y defensora de derechos humanos Lucía Lagunes, integrante del Espacio OSC.

Los datos presentados por la campaña resultan alarmantes. Desde el 1 de enero de 2016, se han documentado un mínimo de 63 asesinatos o desapariciones de personas defensoras o periodistas en México. De ese total, 15 son mujeres. La narrativa oficial señala que, a pesar de existir 15 marcos normativos estatales y cinco decretos de protección de carácter local, la violencia contra estas personas no ha disminuido y su entorno de trabajo cotidiano sigue siendo considerablemente peligroso.
La campaña incluye un micrositio web —https://protegerladignidad.osc.mx— donde se ofrecen postales que retratan la diversidad de derechos que defienden quienes están en riesgo, microcápsulas de testimonios en primera persona y un compendio de normativas estatales y federales vinculadas a su protección. Asimismo, el sitio entrega recomendaciones específicas para autoridades con el fin de fortalecer el reconocimiento y seguridad de periodistas y defensoras.

Sin embargo, la presentación dejó claro que la existencia de leyes no garantiza su implementación. En México persisten obstáculos estructurales: falta de presupuesto adecuado, insuficiente coordinación entre las instancias de protección, escasa cultura de garantía de derechos, y altos niveles de impunidad en los ataques contra quienes informan o defienden. La campaña alerta de que, sin mecanismos efectivos que trasciendan lo declarativo, la protección seguirá siendo un eslogan más que una práctica.
En ese sentido, los promotores de la iniciativa enfatizaron que la democracia se debilita cuando quienes informan, exponen realidades incómodas o defienden causas sociales viven bajo amenaza permanente. “La protección no puede seguir siendo reactiva ni simbólica. Debe ser una política de Estado, con coordinación, presupuesto y voluntad real”, señaló Gabriel Rocha Belloni, otro integrante del Espacio OSC.
El reto que plantea esta campaña es profundo. Por un lado, exige que tanto el gobierno federal como los estatales asuman su responsabilidad no sólo de promulgar leyes de protección, sino de activarlas, monitorearlas y mejorar sus estándares de cumplimiento. Por otro, invita a la sociedad a reconocer el valor del trabajo periodístico y de defensa de derechos humanos, más allá de los titulares sensacionalistas, como pieza esencial de una sociedad que aspira a ser libre, informada y justa.
En medio de un contexto en donde el ejercicio del periodismo y de la defensa de derechos en México conllevan riesgos crecientes, la campaña “Proteger la Dignidad” aparece como una señal de alarma, pero también como una plataforma de esperanza para quienes hasta ahora han estado expuestos en silencio. Su éxito dependerá de que quienes están en el poder acepten transformar la palabra “protección” en acción concreta.