En un gesto con alto contenido simbólico y político, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, oficializó este 12 de diciembre una invitación al papa León XIV para que visite el país, en un contexto en el que se mezclan tradición, diplomacia y la expectativa de profundizar la relación bilateral entre México y la Santa Sede. La mandataria lo hizo público a través de su cuenta en X, desde donde informó que sostuvo una llamada telefónica con el nuevo pontífice en una de las fechas más significativas para millones de mexicanos: la celebración de la Virgen de Guadalupe.
Sheinbaum narró que durante la conversación con su santidad el papa León XIV, a quien había invitado formalmente desde los primeros meses de su pontificado mediante una carta enviada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, refrendó la invitación para que el pontífice realice una visita pastoral y de Estado a México. El llamado, más allá de lo protocolario, tiene un fuerte componente cultural y social, pues celebra “la Virgen de Guadalupe como símbolo de identidad y paz para las y los mexicanos”, enfatizó la presidenta, subrayando el papel de la figura mariana como un punto de convergencia más allá de las creencias personales y de la laicidad del Estado mexicano.
Por primera vez el papa León XIV celebra la misa dedicada a la Virgen de Guadalupe. En esta fecha hace 11 años fue consagrado obispo de #Chiclayo pic.twitter.com/FdlvbOgtf1
— Valentina Alazraki (@valealazraki) December 12, 2025
La invitación formal no es un hecho aislado. Desde la elección de León XIV —el papa número 267 de la Iglesia Católica y primero nacido en Estados Unidos— México ha mostrado interés en consolidar puentes con el nuevo jefe de la Iglesia Católica. En mayo pasado, la secretaria de Gobernación viajó al Vaticano para entregar la carta en mano de Sheinbaum al pontífice durante la ceremonia de inicio de su pontificado, acompañado de un presente con la imagen de la Virgen de Guadalupe y los saludos al pueblo mexicano.
El papa León XIV, electo el pasado 8 de mayo de 2025, ha expresado públicamente su interés por América Latina y, particularmente, por visitar lugares de profunda significación religiosa como la Basílica de Guadalupe. Fuentes diplomáticas y medios especializados señalaron que el pontífice ha manifestado su deseo de conocer el emblemático santuario mariano, aunque no existe aún una confirmación oficial en cuanto a fechas o itinerario de una posible visita.
En esta fecha tan especial para el pueblo de México, conversé por llamada telefónica con su santidad el papa León XIV para invitarlo a visitar nuestro país.
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) December 12, 2025
Envía bendiciones y saludos a todos en este día de la Virgen de Guadalupe. Coincidimos en que, más allá de la religión… pic.twitter.com/ChKMLGaLUE
Si la visita llegara a concretarse, marcaría un hito más en la relación bilateral entre México y la Santa Sede, y sumaría un nuevo capítulo a las visitas papales al país —México ha sido visitado por Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco— aunque aún falta por definirse el calendario y el alcance de la posible gira del pontífice.
La conversación entre Sheinbaum y León XIV, difundida por redes sociales, incluyó también un mensaje de bendiciones y saludos del papa para todos los mexicanos en esta fecha emblemática “Envía bendiciones y saludos a todos en este día de la Virgen de Guadalupe” escribió la mandataria, lo que refuerza el componente espiritual y emocional que rodea la invitación y que sitúa al Estado mexicano en un diálogo respetuoso con la Iglesia católica, sin transgredir el marco constitucional que separa lo religioso de lo secular en la esfera pública.
El Cardenal Robert Prevost, hoy Papa León XIV, cantando La Guadalupana en dos ocasiones en que celebró en la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe en el Vaticano. pic.twitter.com/wiRAYKiDOc
— Little Susie (@CatholicSusie) December 12, 2025
En un país donde más del 80 % de la población se declara católica, según cifras de organismos internacionales, este tipo de gestos tiene una dimensión que trasciende la diplomacia tradicional, colocando en el centro de la conversación pública temas de identidad cultural y memoria colectiva. La respuesta del Vaticano se espera con interés, tanto dentro de círculos eclesiales como en el ámbito político nacional.