La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió este viernes que se realicen todas las auditorías necesarias en el Instituto Nacional Electoral (INE) para despejar cualquier sospecha de irregularidades, en medio de los señalamientos que involucran a su consejera presidenta, Guadalupe Taddei Zavala. “No debe haber ninguna sombra de corrupción en el INE”, afirmó durante su conferencia matutina, al subrayar que el organismo debe ser cuidado por todos y que todo tiene que transparentarse, especialmente de cara al proceso electoral en curso.
Los cuestionamientos surgieron a partir de reportajes y videos difundidos en los últimos días que muestran encuentros sociales entre Taddei y José Alfredo Hernández Casillas, empresario cuyas compañías —entre ellas Cajas Graf y Corporativo Zeg— han obtenido contratos para el suministro de materiales electorales. Investigaciones periodísticas señalan que personas cercanas a la consejera presidenta, incluido un chofer que aparece como apoderado legal de una de esas firmas, habrían tenido vínculos con las empresas proveedoras. La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) mantiene bajo revisión a varias de estas compañías por posibles prácticas irregulares, y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) abrió una investigación de oficio por indicios de irregularidades en contrataciones, posibles conflictos de interés y triangulación de recursos.
Durante la sesión del Consejo General del jueves, representantes de partidos de oposición exigieron explicaciones a Taddei y, en algunos casos, plantearon que se separe del cargo si no logra acreditar la legalidad de las contrataciones. Emilio Suárez Licona, del PRI, cuestionó directamente su presencia en un festejo con el proveedor. Taddei ha rechazado las acusaciones, ha negado tener empresas favoritas y ha anunciado que solicitará a la ASF una revisión de las licitaciones. El instituto, a través de un comunicado, señaló que la presidenta del Consejo se ha conducido con probidad, que colaborará plenamente con las autoridades y que lanzará un micrositio de transparencia.
https://twitter.com/azucenau/status/2114051348178075704?s=61
Sheinbaum, al ser consultada sobre una eventual renuncia de Taddei, respondió que esa decisión corresponde a la propia funcionaria. “Eso depende de ella. Yo solo digo que creo que es relevante que no debe haber ninguna sombra de corrupción, que tienen que hacerse las auditorías que tengan que hacerse. Más allá de eso, depende de las decisiones personales de cada quien”, indicó. La mandataria contrastó su postura con las movilizaciones del pasado en defensa del INE, a las que atribuyó la protección de intereses particulares, y enfatizó que ninguna institución del país debe quedar bajo sospecha.
Este sábado, durante una gira en Apatzingán, Michoacán, Sheinbaum evitó abundar en el tema cuando fue cuestionada sobre los avances de las investigaciones. “Ya, ya, ya, después platicamos de eso”, respondió. En otro mensaje difundido en el contexto de su visita, reiteró que la honestidad es la mayor defensa del gobierno y que no se quiere corrupción en la Cuarta Transformación, al tiempo que recordó el principio de no tener un gobierno rico con pueblo pobre.
La controversia se produce en un momento delicado para el árbitro electoral, que prepara los comicios intermedios de 2027. Mientras la oposición presiona por mayor claridad y algunos legisladores de distintas fuerzas han pedido explicaciones, el INE sostiene que los contrapesos institucionales funcionan y que el voto ciudadano permanecerá protegido. La ASF y el Órgano Interno de Control del instituto continúan con las revisiones. El desenlace de estas indagatorias determinará si se confirman o se desvirtúan los señalamientos y si se restablece plenamente la confianza en la institución.