En el marco del primer informe de gobierno de Claudia Sheinbaum, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas lanzó un mensaje contundente: lo más preocupante no es lo que se dijo, sino lo que se calló.
Con un tono firme y cercano a la ciudadanía, Colosio subrayó que la seguridad sigue siendo la gran deuda pendiente. “La violencia cotidiana que padecemos en el transporte público, en los negocios y en nuestras calles no apareció en el informe. Cada 50 minutos ocurre un asalto con violencia, y esa es la realidad que el gobierno prefiere ignorar”, expresó.
El legislador advirtió que los delitos que no llegan a las portadas son precisamente los que desgastan la economía familiar y minan la confianza social. A su juicio, México necesita con urgencia un sistema de seguridad basado en la proximidad, con policías locales fuertes y fiscalías estatales sólidas que puedan responder de manera preventiva y efectiva.
Pero la denuncia de Colosio no se quedó solo en el tema de la seguridad. También levantó la voz contra lo que calificó como una alarmante manipulación política en Veracruz, específicamente en Papantla y Poza Rica. Según el senador, ahí “sin tomar en cuenta votos ni conteos oficiales, se le dio a Morena en la mesa lo que el pueblo le negó en la calle”.
Desde el Senado, Colosio hizo un llamado a estar alertas ante lo que consideró un grave precedente para la integridad de los procesos electorales en el país. “El pueblo de México tiene la última palabra, y con la voluntad de la gente no se juega”, enfatizó.
La intervención de Colosio se ha convertido en una voz que interpela directamente a quienes gobiernan, pero sobre todo que busca poner en el centro las preocupaciones reales de la ciudadanía: la seguridad, la confianza en las instituciones y la defensa del voto.