El día de hoy 1 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirigió a la nación en un mensaje prime time desde la Casa Blanca, coincidiendo con el primer mes de la Operación Epic Fury, la campaña militar intensiva contra Irán lanzada el 28 de febrero.
Trump describió avances devastadores: “Esta noche, la marina de Irán ha desaparecido. Su fuerza aérea está en ruinas. Sus líderes, la mayoría de ellos —el régimen terrorista que dirigían— ahora están muertos”.
El mandatario enfatizó que el mando de la Guardia Revolucionaria Islámica se desmorona en tiempo real, con capacidades de misiles y drones “dramáticamente reducidas” y fábricas de armas “voladas en pedazos”.
La operación comenzó a la 1:15 a.m. EST del 28 de febrero, tras la orden de Trump desde Air Force One, con misiles, drones y aviones israelíes impactando instalaciones clave iraníes durante negociaciones nucleares y el inicio del Ramadán.
En la primera semana (28 febrero-6 marzo), se eliminaron defensas aéreas, sitios de misiles y aeropuertos militares, incluyendo la muerte del Líder Supremo Ali Jamenei.
"I have just been informed that we have destroyed and sunk 9 Iranian Naval Ships, some of them relatively large and important. We are going after the rest — They will soon be floating at the bottom of the sea, also!" – President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/cIczM80K1Z
— The White House (@WhiteHouse) March 1, 2026
Para la quinta semana, Trump afirmó que nunca antes un enemigo sufrió pérdidas tan rápidas y masivas.
Fuentes militares corroboran logros significativos. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, detalló preparativos exhaustivos con grupos de portaaviones y verificación de defensas.
President Donald J. Trump provides an update on Operation Epic Fury:
— The White House (@WhiteHouse) March 16, 2026
The Iranian Air Force is gone. The Navy is gone. Many ships SUNK. Total OBLITERATION. pic.twitter.com/RvwwKzuGnm
En marzo, Trump ya había reivindicado la destrucción de 58 buques iraníes en dos días durante una ceremonia naval.
Pete Hegseth, funcionario de Defensa, describió objetivos “laser-focused” en desmantelar la proyección de poder iraní, proxies terroristas y programa nuclear.
El conflicto escaló tras tensiones nucleares. EE.UU. e Israel respondieron a amenazas persistentes, con strikes que mataron potenciales líderes sucesores iraníes, dejando a Teherán en incertidumbre.
Trump advirtió ataques continuos por 2-3 semanas más, amenazando plantas eléctricas para forzar el colapso total, mientras asegura que “Estados Unidos gana como nunca antes”.
President Trump says the U.S. military has knocked out 42 Iranian naval ships in three days, "some of them very large," he adds.
— CBS News (@CBSNews) March 7, 2026
"That was the end of the navy; we knocked out their air force. We knocked out their communications and all telecommunications is gone," Trump says. "I… pic.twitter.com/NyaVE5Jl3V
Reacciones globales varían. Medios como CNN reportan el discurso como “nearing completion” del conflicto, con misiles iraníes “agotados o neutralizados”.
En Irán, el régimen enfrenta crisis interna, incapaz de apoyar aliados como Hezbollah o hutíes.
Críticos cuestionan costos humanos —cuatro soldados estadounidenses muertos inicialmente— pero Trump prioriza seguridad nacional, negando a Irán armas nucleares.
Económicamente, el petróleo subió por temores en el Estrecho de Ormuz, aunque la marina iraní neutralizada reduce riesgos. Aliados como Israel expandieron operaciones, consolidando victorias.
Trump fusionó el anuncio con elogios a la Marina, simbolizando orgullo militar en un año de su reelección. Este hito redefine el Medio Oriente. Con objetivos estratégicos “cerca de completarse”, EE.UU. busca un Irán desarmado sin amenaza nuclear o terrorista.
El mundo observa si las próximas semanas sellan la rendición, alterando equilibrios globales para décadas.