El diputado local de Movimiento Ciudadano, Royfid Torres, presentó ante el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa para modificar la Ley Ambiental local y que las alcaldías y la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) nieguen permisos de construcción cuando los proyectos impliquen el derribo de árboles.
La propuesta se planteó este jueves en la capital, en el contexto de la discusión del Plan General de Desarrollo, y condiciona la tala a dictámenes técnicos de especialistas para evitar vacíos que deriven en deforestación o cortes indiscriminados de arbolado.
Torres presentó la iniciativa, acompañado por integrantes del Parlamento del Medio Ambiente y pidió que, al discutir el Plan General de Desarrollo, se consideren medidas que prioricen la protección del arbolado frente a nuevas obras.
“Ahora que se empezará a discutir el Plan General de Desarrollo se deben tomar en cuenta nuevas medidas para cuidar el medio ambiente e imponer reglas a quienes quieran generar una nueva construcción, respetando primero al arbolado”, indicó el diputado.
El planteamiento exige que las solicitudes de tala se condicionen a dictámenes de especialistas y que las autoridades locales asuman la responsabilidad administrativa por los permisos que otorguen, con el fin de cerrar vacíos normativos que según la iniciativa, han permitido el corte indiscriminado de árboles en zonas urbanas.
El ambientalista y activista Luis Manuel León, quien acompañó la presentación, respaldó la iniciativa y subrayó cifras que, dijo, dan cuenta de la depredación en algunas alcaldías desde 2019.
“En algunas alcaldías la depredación ha sido tal que se han detectado mil 500 árboles cortados de 2019 a la fecha por la construcción de desarrollos inmobiliarios, lo que afecta el futuro de la ciudad y sus habitantes”, señaló León.
En la rueda de prensa, León defendió que las compensaciones económicas resultan insuficientes para reemplazar los beneficios que brinda el arbolado urbano.
“El futuro de la ciudad se siembra, no se paga, porque no basta con pagar dinero por compensación para tirar árboles, sino hay que sembrar nuevos y cuidar los existentes. No hay compensación económica que valga la existencia de un árbol y los servicios ecosistémicos que nos otorga”, expresó.