En el contexto de lo que se perfila como el proceso electoral más amplio en la historia reciente del país, David Olivo, coordinador de proyectos prioritarios de Movimiento Ciudadano, delineó la narrativa con la que ese instituto político buscará posicionarse frente al electorado rumbo a 2027, centrando su discurso en la ética pública, la construcción de una nueva clase política y la necesidad de recuperar el sentido de servicio en el ejercicio del poder.
Durante una entrevista en el programa “Del pasado al futuro” de la Asociación Nacional de Locutores, Olivo sostuvo que la magnitud de los comicios venideros, en los que estarán en disputa siete gubernaturas, cerca de mil alcaldías, la totalidad de la Cámara de Diputados y congresos locales en prácticamente todo el país, obligará a los partidos a replantear sus prácticas y a responder a un electorado cada vez más exigente. En ese escenario, aseguró, Movimiento Ciudadano busca diferenciarse a partir de valores como el profesionalismo, la congruencia y la altura política, valores impulsados por fundadores del partido como Dante Delgado.

El funcionario partidista insistió en que la apuesta del movimiento naranja no se limita a la competencia electoral, sino a la conformación de un proyecto de largo alcance que permita “hacer las cosas diferentes” y construir un país con mejores condiciones para las futuras generaciones. En su intervención, introdujo incluso una referencia personal al mencionar a su hija, como símbolo del compromiso que, dijo, guía su actuar público y el de quienes integran el partido.
Olivo subrayó que uno de los principales filtros para la participación política dentro de Movimiento Ciudadano es la trayectoria y el prestigio de sus perfiles, así como su forma de conducirse en la vida pública y privada. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos del ejercicio del poder, al que calificó como un “mal consejero” que puede desviar a los actores políticos de sus principios y erosionar su credibilidad, afectando no solo su carrera, sino el legado que dejan a la sociedad.
Bajo esa premisa, defendió que la conquista del poder debe tener como finalidad la transformación de realidades y la generación de políticas públicas orientadas al bienestar colectivo. Como ejemplos, citó los gobiernos de Nuevo León y Jalisco, entidades donde Movimiento Ciudadano ha logrado consolidar administraciones que, desde su perspectiva, reflejan ese enfoque.

El coordinador también recordó que en el proceso electoral anterior el partido alcanzó una votación cercana al 11 por ciento a nivel nacional, resultado que atribuyó al trabajo territorial de sus candidaturas y que consideró un punto de partida para ampliar su presencia en el país. De cara a 2027, adelantó que la dirigencia ha planteado metas ambiciosas, entre ellas la obtención de al menos cinco gubernaturas y un crecimiento significativo en diez capitales estatales y espacios de representación.
En su discurso, Olivo hizo énfasis en la apertura del partido a nuevos perfiles, particularmente jóvenes y ciudadanos interesados en participar en política bajo una lógica distinta a la tradicional. Mencionó la incorporación de figuras provenientes de distintos ámbitos, como la deportista Paola Longoria y la política Gloria Núñez, así como el papel de liderazgos visibles dentro del partido como Luis Donaldo Colosio Riojas.

Finalmente, el dirigente reiteró que Movimiento Ciudadano buscará capitalizar el desgaste de las fuerzas tradicionales mediante una oferta política basada en principios y resultados, en un proceso electoral que, por su dimensión y alcance, marcará un punto de inflexión en la disputa por el poder en México.