Una reunión privada de aproximadamente cinco horas entre Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, Gonzalo López Beltrán, Daniel Asaf Manjarrez y dos empresarios volvió a colocar bajo escrutinio las relaciones políticas, personales y empresariales que rodean a los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
El encuentro ocurrió el pasado 24 de agosto en el restaurante Magazzino, ubicado en la colonia Condesa de la Ciudad de México, y fue reportado este lunes por el periodista Héctor de Mauleón en su columna En Tercera Persona, publicada en El Universal.
De acuerdo con la información difundida, la reunión se prolongó durante varias horas y contó con la presencia de Juan Domingo Beckmann, presidente ejecutivo de José Cuervo, y Mauricio Garduño, empresario relacionado con el sector tecnológico y de transformación digital.
La presencia de Daniel Asaf es uno de los elementos que mayor interés genera, debido a la estrecha relación que construyó con el expresidente López Obrador durante su gobierno y a los señalamientos contenidos en diversas investigaciones periodísticas sobre sus vínculos con empresarios y personas cercanas a los hijos del exmandatario.
El encuentro se produjo, además, después de que Andy y Gonzalo López Beltrán han sido objeto de atención pública por sus actividades, viajes y relaciones con empresarios. La reunión, sin embargo, no cuenta hasta ahora con una explicación pública de sus participantes sobre los asuntos específicos que fueron tratados.
🔴 El “cónclave de la Condesa”: Andy López Beltrán y su círculo se reúnen por cinco horas.
— Michelle Rivera (@michelleriveraa) August 31, 2026
Andy López Beltrán, su hermano Gonzalo, Daniel Asaf y varios empresarios fueron captados en un restaurante de la Condesa, en la Ciudad de México, durante un encuentro privado que se…
Daniel Asaf, del círculo de López Obrador a la Cámara de Diputados
Daniel Asaf Manjarrez no es un personaje externo al entorno político de la familia López Obrador. Durante el sexenio pasado ocupó una de las posiciones de mayor proximidad física y política al entonces presidente.
Asaf fue jefe de la Ayudantía del Presidente de la República, grupo creado durante el gobierno de López Obrador después de la desaparición del Estado Mayor Presidencial como esquema de seguridad y acompañamiento del mandatario.
Desde esa posición, Asaf acompañó al presidente durante giras, actos públicos y actividades oficiales, convirtiéndose en uno de los colaboradores que tenían acceso cotidiano al jefe del Ejecutivo.
Su trayectoria política continuó después del sexenio. Actualmente es diputado federal por Morena e integrante de la LXVI Legislatura. El Sistema de Información Legislativa de la Secretaría de Gobernación registra su antecedente como jefe de la Ayudantía del Presidente de la República.
Pero la relación de Asaf con la familia López Obrador no se limita a su antiguo cargo público.
Diversos reportes periodísticos han identificado a Asaf como una persona cercana a Andy López Beltrán, relación que cobró especial relevancia después de que ambos aparecieron juntos en distintos momentos posteriores al gobierno de López Obrador.

El nombre de Asaf saltó con la investigación “El Clan”
La figura de Daniel Asaf adquirió una mayor exposición pública en 2024 a partir de la investigación “El Clan”, difundida por Latinus, que examinó presuntas redes de influencia alrededor de empresarios y personas cercanas a los hijos del expresidente.
En audios atribuidos por ese medio al empresario Amílcar Olán, Asaf aparece mencionado bajo el apodo de “El Gallo”. De acuerdo con la investigación periodística, era señalado como un supuesto enlace que facilitaba reuniones con funcionarios de alto nivel para negociar asuntos relacionados con medicamentos y proyectos vinculados con el Tren Maya.
La investigación también puso bajo la lupa las relaciones comerciales de personas cercanas a Asaf y señaló que algunos de sus socios empresariales obtuvieron contratos de gobiernos emanados de Morena en Ciudad de México, Campeche y Puebla.
Entre los casos difundidos se encuentra una adjudicación directa por 6.5 millones de pesos en Campeche para uno de los empresarios mencionados en la investigación.
Estos señalamientos forman parte de una investigación periodística y no deben presentarse como hechos judicialmente acreditados. Hasta donde se ha documentado públicamente, la existencia de esos reportajes no equivale a una sentencia que determine que Asaf haya cometido algún delito.
En enero de 2024, el propio López Obrador defendió públicamente a Asaf después de los señalamientos difundidos por Latinus. El entonces presidente rechazó las acusaciones y sostuvo que debían presentarse pruebas para acreditar posibles actos de corrupción, influyentismo o enriquecimiento ilícito.
La polémica, sin embargo, colocó desde entonces el nombre de Daniel Asaf en el centro de las investigaciones sobre las relaciones entre funcionarios, empresarios y el entorno de los hijos del expresidente.

También fue señalado en una investigación sobre Pemex
Los cuestionamientos alrededor de Asaf continuaron en 2025.
Ese año, Código Magenta publicó una investigación en la que señaló a Asaf de presuntamente articular desde Palacio Nacional una red de influencias relacionada con Pemex y el llamado huachicol fiscal, término empleado para describir esquemas de contrabando y evasión fiscal asociados al comercio ilegal de combustibles.
La investigación también puso bajo escrutinio un contrato relacionado con BME Subtec, por un monto reportado de 8 mil 761 millones de pesos, además de 341 millones de dólares.
En ese contexto, el reportaje identificó a Emiliano Pescador Asaf como director de la empresa y lo señaló como primo de Daniel Asaf.
Estos elementos fueron utilizados por la investigación para examinar las conexiones familiares, empresariales y políticas alrededor del exjefe de la Ayudantía presidencial.
Al igual que en el caso de “El Clan”, se trata de señalamientos contenidos en investigaciones periodísticas. No deben confundirse con una resolución judicial que haya establecido la responsabilidad penal de Daniel Asaf por operaciones relacionadas con Pemex, el huachicol fiscal o los contratos mencionados.

Asaf y Andy también aparecieron juntos en Tokio
La cercanía entre Daniel Asaf y Andy López Beltrán también quedó expuesta públicamente durante 2025, cuando ambos fueron fotografiados durante el viaje de Andy a Tokio, Japón.
Aquel viaje provocó una fuerte controversia pública después de que se difundieran imágenes y reportes sobre cenas cuyo costo habría alcanzado hasta 47 mil pesos, además de cuestionamientos por los gastos de hospedaje y el nivel de consumo durante la estancia.
La aparición de Asaf junto a Andy volvió a alimentar las preguntas sobre la relación que ambos mantienen después de la conclusión del gobierno de López Obrador.
La importancia política de ese antecedente reside en que Asaf no solamente había sido uno de los hombres más cercanos al expresidente durante su mandato, sino que continuaba apareciendo públicamente junto a uno de sus hijos.
Ahora, su presencia en la reunión privada de la Condesa vuelve a colocar esa relación bajo los reflectores.

Una mesa que reúne política y negocios
El encuentro adquiere una dimensión particular por los perfiles de los asistentes.
Además de Andy y Gonzalo López Beltrán y Daniel Asaf, participaron Juan Domingo Beckmann y Mauricio Garduño.
Beckmann es una figura relevante del sector empresarial mexicano y encabeza José Cuervo. También forma parte del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización de Empresas, creado durante la administración de Claudia Sheinbaum.
La reunión, por tanto, congregó en un mismo espacio a dos integrantes de la familia del expresidente López Obrador, a un excolaborador presidencial convertido en legislador de Morena y a empresarios con participación relevante en el sector privado.
El encuentro ocurrió en Magazzino, en la colonia Condesa, y se prolongó durante aproximadamente cinco horas. Según el reporte periodístico que reveló la reunión, el restaurante permaneció reservado durante el encuentro y afuera se observaron vehículos vinculados con la seguridad de los asistentes.
También se difundieron imágenes tomadas durante la reunión. De acuerdo con el reporte de De Mauleón, en la mesa se habría consumido una botella de Sassicaia, vino italiano de alta gama.
El detalle ha cobrado relevancia debido a que los hijos del expresidente han enfrentado cuestionamientos anteriores por viajes, hospedajes y consumos considerados incompatibles por sus críticos con el discurso de austeridad que caracterizó al movimiento encabezado por López Obrador.
No obstante, el consumo de un determinado vino o la celebración de una reunión privada no permite, por sí mismo, establecer la existencia de alguna irregularidad.

¿De qué hablaron durante cinco horas?
Hasta ahora, ninguno de los asistentes ha hecho pública una explicación detallada sobre el contenido de la conversación.
La información disponible permite establecer quiénes participaron y cuánto tiempo permanecieron reunidos, pero no permite afirmar de manera concluyente qué acuerdos políticos, empresariales o personales pudieron haberse alcanzado.
Tampoco existe información pública suficiente para asegurar que la reunión haya tenido relación con alguno de los contratos o asuntos mencionados en investigaciones anteriores sobre Daniel Asaf.
Cualquier conclusión en ese sentido sería especulativa.
Lo que sí resulta verificable es el historial de proximidad entre Asaf y el expresidente López Obrador, su posterior incorporación a la Cámara de Diputados por Morena y la relación personal con Andy López Beltrán que ha sido reportada por distintos medios.
También es verificable que su nombre apareció en investigaciones periodísticas que examinaron posibles redes de influencia alrededor de funcionarios, empresarios y personas cercanas a la familia López Obrador.
Por ello, la reunión de la Condesa adquiere relevancia más allá de las cinco horas que duró.
Una fotografía que vuelve a abrir preguntas
La imagen de Andy y Gonzalo López Beltrán sentados junto a Daniel Asaf y empresarios vuelve a poner sobre la mesa una discusión que ha acompañado a la familia del expresidente desde los últimos años de su administración: la relación entre poder político, relaciones personales y negocios.
Daniel Asaf representa un vínculo particularmente visible con el antiguo poder presidencial. Fue parte de la estructura más cercana a López Obrador durante seis años, posteriormente llegó a la Cámara de Diputados y, al mismo tiempo, ha sido identificado periodísticamente como una persona cercana a Andy López Beltrán.
Su nombre, además, quedó asociado a investigaciones que han planteado interrogantes sobre presuntas redes de influencia y relaciones empresariales.
Pero ninguna de esas investigaciones, por sí sola, permite afirmar que exista responsabilidad penal.
La reunión de Magazzino tampoco permite determinar qué se discutió ni si hubo algún acuerdo.
Por ahora, lo que queda documentado es el encuentro de cinco horas y la coincidencia, en una mesa privada de la Condesa, de dos hijos del expresidente, un antiguo integrante de su círculo más cercano y dos empresarios.
En un momento en el que la vida pública de los hijos de López Obrador continúa bajo una vigilancia particular, la reunión vuelve a colocar sus relaciones personales y empresariales en el centro de la conversación nacional.
Y mientras no exista una explicación pública de los asistentes sobre el motivo del encuentro, la principal pregunta permanece abierta: ¿qué llevó a Andy y Gonzalo López Beltrán, Daniel Asaf y dos empresarios a reunirse durante cinco horas en un restaurante de la Ciudad de México?