Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que ha propuesto al exfiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, como candidato a embajador de México en el Reino Unido. La designación, que aún debe ser ratificada por el Senado de la República, se produce tras la renuncia formal de Gertz Manero al cargo que ocupó en la Fiscalía General de la República (FGR) desde enero de 2019, con un periodo originalmente previsto hasta 2028.
La salida de Gertz Manero se concretó el 27 de noviembre de 2025, cuando presentó ante la Mesa Directiva del Senado una carta en la que señala que aceptó la propuesta de Sheinbaum para asumir un cargo diplomático. En su comunicado, el exfiscal defendió que esta nueva responsabilidad le permitiría “seguir sirviendo al país” en una nueva etapa de su trayectoria pública. La renuncia fue aprobada por el pleno del Senado con 74 votos a favor y 22 en contra, en una sesión en la que diversas bancadas opositoras cuestionaron que la oferta de una embajada constituya una causa grave que justifique la salida anticipada de un fiscal general.
Aunque inicialmente hubo versiones que lo ubicaban como posible embajador en Alemania, el día de hoy, la presidenta señaló que el destino sería el Reino Unido, y que esa será la misión diplomática que deba ratificar la Cámara Alta del Congreso mexicano antes de que Gertz Manero pueda tomar posesión. La Secretaría de Relaciones Exteriores aún debe completar los trámites formales ante el país receptor para aceptar las credenciales del nuevo embajador, explicaron funcionarios cercanos al proceso.
🚨#ÚLTIMAHORA La presidenta Claudia Sheinbaum anuncia que el exfiscal Alejandro Gertz Manero, será el embajador de México en Inglaterra; tiene que aprobarlo el Senado y después ya iría pic.twitter.com/rhLBslctoI
— El Universal (@El_Universal_Mx) January 7, 2026
El caso ha puesto de relieve las recurrentes críticas hacia el uso del servicio exterior mexicano como una herramienta política para acomodar a figuras cercanas al poder o para ofrecer salidas honorables a personajes cuya gestión ha estado marcada por polémica. Alejandro Gertz Manero, de 86 años, deja la Fiscalía luego de un sexenio en el que su administración fue objeto de controversias por la lentitud o nulos resultados en casos emblemáticos de justicia, como las investigaciones de Ayotzinapa y otros temas de alto perfil. Sus detractores han señalado la falta de resultados contundentes y la percepción de impunidad en procesos prolongados, cuestionamientos que se intensificaron en los meses previos a su renuncia.
La maniobra de Sheinbaum también ha sido interpretada por críticos como parte de la práctica de utilizar destinos diplomáticos para “pagar favores” o resguardar a leales políticos, más que por la idoneidad de los perfiles para representar al país en el exterior. En el contexto de la política mexicana, las embajadas han sido frecuentemente otorgadas a figuras que no necesariamente cuentan con experiencia diplomática previa, lo cual suele avivar las críticas desde sectores que abogan por una carrera diplomática basada en méritos técnicos. Aunque la Presidencia ha defendido que se trata de un reconocimiento al trabajo del exfiscal, la percepción de que la decisión responde a consideraciones internas más que a criterios de política exterior ha marcado el debate público.
La decisión de Sheinbaum de colocar a Gertz Manero en la diplomacia europea, aunque pendiente de aprobación legislativa, se perfila como uno de los movimientos más polémicos de su administración en materia de nombramientos de alto perfil, y reabre el debate sobre la profesionalización de la política exterior mexicana frente a prácticas tradicionales de asignación de embajadas.