Este viernes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) declararon que a partir de las 10:00 (hora local), Ciudad de Gaza será considerada una “zona de combate peligrosa”, en un nuevo giro de la guerra contra el grupo militante Hamas en la Franja de Gaza.
Mediante un comunicado oficial, el Ejército informó que la pausa táctica diaria, establecida desde finales de julio para permitir el paso seguro de convoyes humanitarios de la ONU y organizaciones no gubernamentales, quedaba suspendida específicamente en esa zona.
“La pausa táctica local en la actividad militar no se aplicará a la zona de Ciudad de Gaza, que constituye una zona de combate peligrosa”, informó el Ejército israelí.
Este anuncio llega en medio de crecientes tensiones, con la posibilidad latente de una ofensiva militar a gran escala contra Hamas, que aún mantiene presencia activa en Ciudad de Gaza, considerada uno de sus últimos bastiones.
Israel declares Gaza City a “dangerous combat zone” after recovering remains of two hostages. #Israel #Gaza #BreakingNews pic.twitter.com/61Lg4rC4e2
— CCN (@CCNNews360) August 29, 2025
Escalada del conflicto en Gaza: víctimas civiles y presiones internacionales
La Defensa Civil en Gaza informó que 33 personas murieron desde el amanecer de este viernes a causa de los bombardeos. Las cifras elevan la alarma sobre la crisis humanitaria que se intensifica en el territorio palestino, aunque el Ejército israelí no ha confirmado ni respondido aún a estos reportes.
Mientras tanto, la comunidad internacional y sectores de la sociedad civil israelí han intensificado sus llamados a poner fin a la guerra, pero el Ejército ha dejado claro que continuará con las operaciones militares “en todo el territorio de Gaza”.
Ya el miércoles, las FDI habían adelantado que la evacuación de la Ciudad de Gaza era “inevitable”, al confirmar la intención del gobierno israelí de retomar el control total de la localidad.
La designación de Ciudad de Gaza como zona de combate activa representa un punto de inflexión en el conflicto, con implicaciones humanitarias y geopolíticas. A pesar de las presiones externas, el gobierno de Israel parece decidido a intensificar su ofensiva contra Hamas, lo que podría escalar aún más el conflicto y sus consecuencias para la población civil.