El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, y autoridades federales anunciaron este miércoles un acuerdo para destinar alrededor de 25 mil millones de pesos a obras de infraestructura hídrica orientadas a mejorar el abastecimiento y la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. La inversión contempla la construcción de dos acueductos principales, cuyas obras se prevé iniciar a principios de 2027 y concluir hacia finales de 2028.
De acuerdo con lo expuesto en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, detalló que el Gobierno federal aportará 14 mil 500 millones de pesos para dos proyectos: 9 mil 300 millones al acueducto Chapala-Guadalajara, de aproximadamente 42 kilómetros hacia la planta potabilizadora de Miravalle, y 5 mil 200 millones al acueducto Calderón-San Gaspar. Por su parte, el Gobierno de Jalisco contribuirá con 10 mil 200 millones de pesos, destinados principalmente a obras complementarias de potabilización, saneamiento y colectores.
Lemus subrayó que el esquema no contempla deuda pública, privatización del servicio ni aumentos en las tarifas del agua para los usuarios de la zona metropolitana. “Hemos logrado un acuerdo histórico para invertir, juntos, 25 mil millones de pesos en la infraestructura necesaria para llevar agua de calidad a las familias”, señaló el gobernador, quien destacó que estas obras permitirán aprovechar al máximo la capacidad de la presa El Zapotillo.
🔴El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunció un acuerdo con el Gobierno federal para invertir 25 mil millones de pesos en infraestructura hídrica y atender el problema del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. El proyecto contempla los acueductos Chapala-Guadalajara y…
— Azucena Uresti (@azucenau) October 28, 2026
El anuncio se da en el contexto de una crisis de calidad y suministro que ha afectado a millones de habitantes de la zona metropolitana en los últimos meses. Problemas de contaminación en sistemas como la presa Las Pintas, combinados con limitaciones en la conducción desde Chapala, han obligado a aplicar esquemas de rotación del servicio y han generado protestas ciudadanas. Autoridades estatales han reconocido que la infraestructura existente presenta vulnerabilidades y que se requieren intervenciones de corto, mediano y largo plazo.
En semanas previas se había planteado un modelo de financiamiento con participación privada (CMRO) para el acueducto sustituto de Chapala, pero ambas administraciones coincidieron en optar por recursos públicos coordinados. La presidenta Sheinbaum había anticipado a mediados de octubre una aportación federal en un rango similar y enfatizó la necesidad de evitar endeudamiento para el estado.
Las obras federales de los acueductos se estima que tomarán alrededor de dos años una vez iniciadas. Mientras tanto, el Gobierno de Jalisco continúa con acciones inmediatas, como la ampliación de la planta potabilizadora número uno, un bypass desde La Calera y trabajos para reducir descargas irregulares. Detalles técnicos y la programación definitiva de recursos todavía se afinan en reuniones con Conagua.
El plan busca atender tanto las necesidades de abasto de largo plazo como las deficiencias de calidad que han impactado a colonias de diversos municipios. Autoridades de ambos órdenes de gobierno han señalado que la coordinación permitirá avanzar sin comprometer las finanzas estatales ni transferir la operación del servicio a particulares. La ejecución de los proyectos y su impacto real en el suministro diario dependerán del cumplimiento de los plazos y de la correcta integración de las obras estatales y federales.