Ciudad de México. — La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este martes que las recientes declaraciones del expresidente Vicente Fox, en las que reconoce haber intervenido para favorecer el triunfo de Felipe Calderón en la elección presidencial de 2006, confirman la tesis de que en aquel proceso hubo irregularidades.
Durante su conferencia matutina, conocida como Mañanera del Pueblo, la mandataria se refirió a una entrevista en la que Fox habla de su papel en aquella contienda. “Esta declaración de Fox nos da la razón”, dijo Sheinbaum, al insistir en que el resultado de 2006 no reflejó la voluntad ciudadana y que Andrés Manuel López Obrador debió haber asumido la Presidencia en ese momento.
Sheinbaum recordó que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (entonces TEPJF) reconoció en su sentencia que el entonces presidente Fox intervino de manera indebida en el proceso electoral, al violar el principio de neutralidad del Ejecutivo. No obstante, el órgano jurisdiccional determinó que esa intervención no era suficiente para anular los comicios. La diferencia oficial entre Calderón y López Obrador fue de aproximadamente 243 mil votos, luego de un recuento parcial de casillas.
La presidenta vinculó las palabras de Fox con la narrativa que desde hace dos décadas sostiene el movimiento que hoy gobierna: que existieron inconsistencias en el cómputo de actas, un número elevado de votos nulos y una negativa a abrir la totalidad de las casillas, lo que, según esa versión, impidió conocer el resultado real.
"ESTA DECLARACIÓN DE FOX NOS DA LA RAZÓN": La presidenta Sheinbaum reacciona a la entrevista en la que el expresidente Vicente Fox (@VicenteFoxQue), reconoce que hubo fraude electoral para que Felipe Calderón ganara la Presidencia de México en el 2006. 👆🏻🤨#GF pic.twitter.com/uxAxdR9NBN
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) November 3, 2026
Fox, por su parte, ha sostenido en distintas ocasiones que su apoyo a Calderón se dio “dentro de la ley” y que no hubo fraude. En declaraciones previas ha afirmado que operó para que ganara “México” y ha defendido la legitimidad del proceso de 2006, al tiempo que ha rechazado las acusaciones de que se trató de una elección de Estado. En entrevistas anteriores ha insistido en que Calderón obtuvo el triunfo de manera legítima y que las acusaciones de fraude son una “cantaleta” mantenida por la izquierda.
La elección de 2006 permanece como uno de los episodios más polarizados de la historia electoral reciente de México. Mientras el sector que hoy representa Morena la considera un fraude que desvió el rumbo del país, sectores del panismo y de la oposición sostienen que el resultado fue validado por las instituciones y que las irregularidades no alteraron el sentido del voto. El Tribunal Electoral resolvió en su momento que, pese a las fallas detectadas, Calderón había obtenido la mayoría de los sufragios válidos.
La reaparición del tema ocurre en un contexto en el que figuras del pasado reciente, entre ellas expresidentes, han vuelto a pronunciarse con frecuencia sobre la actualidad política. Sheinbaum interpretó la intervención de Fox como parte de una estrategia de quienes, según ella, buscan recuperar espacios de poder que perdieron en las urnas.
Hasta el momento, no se ha conocido una respuesta pública detallada del expresidente Fox a las declaraciones de este martes de la mandataria. El debate, de cualquier forma, reactiva una discusión que lleva dos décadas y que sigue dividiendo visiones sobre la consolidación de la democracia mexicana después de la alternancia del año 2000.