En un escenario que combina la promesa de la transformación tecnológica con un amplio impacto económico regional y político, la empresa estadounidense Nvidia confirmó la creación de un centro de datos de inteligencia artificial en el estado de Nuevo León, con una inversión estimada en 1.000 millones de dólares. El anuncio fue hecho por el gobernador estatal, Samuel García, a través de sus redes sociales.
El proyecto, descrito como el primer “Green Data Center” de IA en México, busca albergar carga de trabajo intensiva en procesamiento, respaldada por una infraestructura de bajo impacto ambiental, y coloca a Nuevo León como un nuevo epicentro en el mapeo de la industria tecnológica de alto nivel en América Latina.
Desde la plataforma X, el mandatario estatal celebró lo que calificó como “un notición” para la entidad y el país. La firma de tecnología de Silicon Valley, especializada en unidades de procesamiento gráfico (GPU) y plataformas de inteligencia artificial, viaja a esta región para reforzar no sólo su capacidad operativa sino también para posicionarse en un mercado que México pretende potenciar frente a la competencia global.
¡NOTICIÓN, NUEVO LEÓN!@nvidia , la empresa más importante de software e Inteligencia Artificial, llega a nuestro estado con una inversión de 1 BILLÓN DE DÓLARES. Construirán ni más ni menos que EL PRIMER Green Data Center de Inteligencia Artificial en México, y obviamente… pic.twitter.com/uqr9Hs43fl
— Samuel García (@samuel_garcias) November 12, 2025
La llegada de Nvidia a Nuevo León abre múltiples líneas de análisis. Por un lado, alivia parcialmente la histórica asimetría en la geografía de inversiones de alto valor en México — tradicionalmente concentradas en manufactura de escala y grandes plataformas de exportación — hacia un modelo que privilegia servicios de infraestructura digital, procesamiento de datos y cadena de valor de inteligencia artificial. A nivel estatal, Nuevo León refuerza su vocación de hub tecnológico. Por otro lado, se articula con esfuerzos federales y estatales por atraer inversión extranjera directa, retener talento especializado y generar empleos bien remunerados en la era post-industrial. Un análisis previo ya señalaba que los estados del norte como Nuevo León concentran la mayoría de los anuncios de inversión producto del modelo de nearshoring.
La inversión de Nvidia se produce en un momento convulso para la economía global y la industria de semiconductores: la demanda por inteligencia artificial crece, la presión por la descarbonización es mayor, y los gobiernos de todo el mundo compiten por albergar centros de procesamiento capaces de entrenar modelos de lenguaje, generar simulaciones y soportar servicios en la nube de próxima generación. Para México, la apuesta es de doble filo: puede significar un salto cualitativo en su oferta de infraestructura digital, pero también obliga a acelerar reformas clave para evitar que la inversión se quede en un anuncio que no se materialice en plazos razonables. En este contexto, Nuevo León se suma al mapa global de “zonas de inversión 4.0”.

En términos políticos, el anuncio aporta un símbolo para el gobierno de Nuevo León, que impulsa un discurso de modernización, tecnología y atracción de capital extranjero. También podría servir como carta de presentación para el gobierno federal, que enfrenta el reto de articular estados con vocaciones distintas y convertir inversiones de este tipo en motores reales de desarrollo regional. La clave estará en que el proyecto no quede sólo en cifras llamativas, sino que avance hacia contratos, obra, generación de empleo y vinculación con la industria local.
En conclusión, la llegada de Nvidia a Nuevo León con un “green data center” de IA y una inversión de 1.000 millones de dólares representa una oportunidad estratégica para la entidad y para México. Pero su éxito dependerá de la capacidad de aprovecharla como parte de una política estatal y nacional de infraestructura digital, talento y sustentabilidad — y de enfrentar los retos estructurales que acompañan a cualquier gran proyecto de tecnología punta.