En su pronunciamiento, el empresario afirma que la voluntad de su grupo ha sido siempre cumplir con las obligaciones fiscales que legítimamente les correspondan, lo que, sostiene, se refleja en la entrega de más de 285 mil millones de pesos al fisco durante el periodo que comprende esta disputa. La disputa central, sin embargo, no es la voluntad general de pago, sino las diferencias sobre las pérdidas fiscales correspondientes a los ejercicios de 2008 a 2013 que, sostiene Salinas Pliego, fueron declaradas improcedentes por instancias judiciales y que derivan en recargos y actualizaciones cuestionados por su equipo legal