En una intervención poco común desde la Casa Blanca, la Primera Dama Melania Trump ha emitido hoy, 9 de abril de 2026, una declaración oficial destinada a “poner fin de manera definitiva” a lo que describió como una campaña de desinformación y ataques coordinados que intentan vincularla con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. El comunicado surge tras la reciente circulación de interpretaciones sobre documentos judiciales desclasificados y declaraciones de terceros que sugerían una cercanía inexistente entre la Sra. Trump y el entorno de Epstein.
First Lady Melania Trump’s Statement pic.twitter.com/fSEz24NEyg
— First Lady Melania Trump (@FLOTUS) April 9, 2026
Uno de los pilares centrales del comunicado de la Sra. Trump es la precisión cronológica de su llegada a los Estados Unidos y su círculo social en Nueva York. Melania Trump subrayó que conoció a Donald Trump en septiembre de 1998 durante una fiesta de la industria de la moda, y enfatizó que para esa fecha no tenía conocimiento alguno de Jeffrey Epstein. Según la declaración, su primer y limitado contacto visual con Epstein ocurrió en el año 2000, momento en el que ella ya mantenía una relación consolidada con su actual esposo.
La Primera Dama fue enfática al negar tres de los puntos más recurrentes en las teorías de redes sociales:
- Vuelos y traslados: Afirmó que nunca viajó en el avión privado de Epstein, conocido popularmente como el “Lolita Express”.
- Propiedades: Negó haber visitado alguna vez la isla de Little St. James en las Islas Vírgenes de EE. UU. o cualquier otra propiedad privada del financista.
- Relación con Ghislaine Maxwell: Sobre la correspondencia electrónica mencionada en reportes recientes de 2025, la oficina de la Primera Dama aclaró que se trató de “notas triviales y de cortesía protocolaria” propias del entorno social de la época, rechazando cualquier vínculo de amistad íntima o complicidad.
El comunicado no solo sirve como una defensa verbal, sino que enumera las acciones legales que han resultado en retractaciones públicas por parte de figuras y medios de comunicación. La Sra. Trump mencionó específicamente que organizaciones como The Daily Beast, el estratega político James Carville y la editorial HarperCollins han tenido que emitir disculpas formales o correcciones tras difundir información que sugería comportamientos impropios o vínculos con las actividades criminales de Epstein. Estas victorias judiciales refuerzan la postura de que las acusaciones carecen de sustento probatorio.
En un giro inesperado, Melania Trump utilizó su plataforma para hacer una petición directa al Congreso de los Estados Unidos. Solicitó la organización de audiencias públicas donde las víctimas de Jeffrey Epstein puedan testificar bajo juramento. Según la Primera Dama, la transparencia total es el único camino para que “la verdad prevalezca sobre las mentiras calculadas” y para asegurar que los verdaderos responsables y cómplices enfrenten la justicia, separando la realidad de la retórica política.
No obstante, hasta la fecha, no existe ningún cargo criminal, testimonio de víctimas bajo juramento o evidencia documental en los registros de vuelo que incrimine a Melania Trump en las actividades ilícitas de la red de Epstein.