Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, murió este miércoles tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo federal en Minneapolis, Minnesota. El hecho ha desatado protestas, choques políticos y un debate intenso sobre el uso de la fuerza en acciones de control migratorio en Estados Unidos.
El incidente fatal ocurrió el 7 de enero de 2026 por la mañana en el sur de Minneapolis mientras agentes del ICE realizaban un operativo de control migratorio en la ciudad. Según informes y grabaciones difundidas en redes, Good estaba dentro de su vehículo cuando agentes federales se acercaron y le ordenaron que saliera del automóvil.
Testimonios y videos muestran que la conductora intentó alejarse lentamente del lugar cuando un agente, situado al frente del vehículo, abrió fuego a través del parabrisas, alcanzando mortalmente a la mujer. La secuencia fue captada por testigos y se difundió ampliamente tras el hecho.
Horas después de los disparos, decenas de personas se congregaron en la zona para protestar por la actuación de los agentes federales y exigir respuestas sobre el uso de la fuerza.
¿Quién era Renee Nicole Good? Vida y contexto de la víctima
La víctima fue identificada oficialmente como Renee Nicole Good, una mujer de 37 años que vivía en las Ciudades Gemelas (Minneapolis-Saint Paul) con su pareja. Good era ciudadana estadounidense, madre de tres hijos y reconocida por su creatividad como poeta y escritora.
Su madre, Donna Ganger, describió a Renee como “una de las personas más amables que he conocido”, enfatizando su carácter compasivo y dedicado al cuidado de los demás. Según la familia, Good no formaba parte de actividades violentas ni tenía historial criminal significativo, más allá de infracciones menores como una multa de tránsito.
Good también había sido reconocida por su trabajo literario y se graduó en escritura creativa, llegando incluso a ganar un premio de poesía en 2020 mientras estudiaba en Old Dominion University.
La mujer tenía tres hijos: dos mayores de relaciones anteriores y un menor de seis años con su exesposo, Timmy Ray Macklin Jr., quien falleció en 2023. El abuelo del menor expresó que el niño “ya no tiene a nadie más en su vida” tras la muerte de su madre.
El concejal de Minneapolis, Jason Chavez, confirmó que Good era ciudadana estadounidense y actuaba como “observadora”, vigilando las acciones de los agentes en su vecindario.
Minneapolis saw protests after a federal immigration agent fatally shot Renne Nicole good a 37 years old mother of 3.
— John Fitzgerald Kennedy Jr (@JFKrevelation) January 8, 2026
Around 1,000 demonstrators gathered outside a federal building chanting "Shame" and "murder" at armed federal officers as some protesters were met with tear gas.. pic.twitter.com/gDjX3OaAeG
Reacciones políticas y debate por el uso de la fuerza del ICE
El presidente Donald Trump defendió al agente involucrado, señalando públicamente que la mujer que gritaba en el lugar era una “agitadora profesional” y que Good obstruyó y se resistió, lo que, según él, justificó el disparo en defensa propia.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, también respaldó la versión de que la víctima había intentado atropellar a agentes, calificando la acción como una amenaza a la seguridad.
En contraste, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, condenó el tiroteo y llamó a los estadounidenses a rechazar el incidente, mientras que el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, exigió que los agentes del ICE abandonaran la ciudad, intensificando el enfrentamiento entre autoridades locales y federales.
Además, el Concejo Municipal de Minneapolis emitió un mensaje en el que pidió investigaciones exhaustivas y responsabilidad por la muerte de Good.
Protestas y repercusiones tras la muerte de Renee Nicole Good
La muerte de Good ha generado movilizaciones en varias ciudades de Estados Unidos, con manifestantes exigiendo la salida del ICE de Minneapolis y una revisión completa de las prácticas de uso de fuerza de los agentes federales.
Los hechos han intensificado el debate nacional sobre la presencia y métodos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, evidenciando profundas divisiones políticas y sociales en torno a la gestión migratoria y la actuación de las fuerzas federales.