En una votación que podría marcar un antes y un después en el equilibrio de poderes entre el Capitolio y la Casa Blanca, el Senado de Estados Unidos aprobó este jueves por estrecho margen llevar al pleno una resolución sobre los Poderes de Guerra que busca frenar la capacidad del presidente Donald Trump para ordenar nuevas acciones militares en Venezuela sin la autorización explícita del Congreso. La moción, ampliamente debatida en los últimos días en el contexto de una escalada militar en territorio venezolano, fue aprobada con 52 votos a favor y 47 en contra, tras un inusual cruce de líneas partidistas en el que cinco senadores republicanos se unieron a los 47 demócratas para forzar su avance.
La resolución, impulsada por el senador demócrata Tim Kaine y copatrocinada por figuras como el republicano Rand Paul, plantea que el presidente no podrá iniciar o continuar operaciones militares en o contra Venezuela sin una declaración de autorización del Congreso, tal como contempla la War Powers Resolution de 1973. Su objetivo declarado es reafirmar la prerrogativa constitucional del Poder Legislativo para autorizar el uso de la fuerza militar, un reclamo que ha cobrado fuerza tras una serie de operaciones controvertidas en el Caribe y, especialmente, después de la misión militar que resultó en la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, hecho que ha generado un intenso debate tanto dentro como fuera de Estados Unidos.
🚨 ÚLTIMA HORA: Duro golpe para Donald Trump, el Senado votó 52 a 47 para impulsar una resolución que prohibiría al presidente tomar más acciones militares en Venezuela sin la aprobación del Congreso.
— Z Miranda𓂀 ⨺⃝ ☭ (@zoarmiranda) January 8, 2026
Los senadores republicanos Paul, Hawley, Murkowski, Collins y Young apoyaron… pic.twitter.com/T3tkHZ8xwB
La votación del jueves representa un desafío directo a la administración de Trump, cuyos dirigentes sostienen que las acciones recientes no constituyen una guerra formal ni requieren la aprobación previa del Congreso, argumentación que ha sido repetida por líderes legislativos aliados del presidente. Sin embargo, legisladores de ambos partidos expresaron durante el debate su preocupación por la forma en que se han gestionado las decisiones de política exterior relacionadas con Caracas, subrayando que un despliegue continuo de fuerzas sin supervisión legislativa podría sentar un precedente peligroso para la separación de poderes en cuestiones de seguridad nacional.
Entre los cinco senadores republicanos que votaron a favor de avanzar con la resolución se encuentran Lisa Murkowski de Alaska, Susan Collins de Maine, Todd Young de Indiana, Josh Hawley de Misuri y el mencionado Rand Paul de Kentucky. Su apoyo, considerado inusual en el contexto de un Senado controlado por el partido de Trump, fue en parte atribuido a la preocupación por la constitucionalidad de las acciones del Ejecutivo y al rechazo de algunos sectores de la práctica de extender el uso de fuerza sin supervisión legislativa.

La medida ahora se dirige a una votación completa en el pleno del Senado y, de ser aprobada, pasará a la Cámara de Representantes, donde su futuro es incierto debido a la mayoría republicana y al probable rechazo de la Casa Blanca, que ya ha insinuado la posibilidad de un veto presidencial. El debate en torno a esta resolución ha generado voces críticas, no solo entre demócratas, sino también en algunos sectores del Partido Republicano, que denuncian lo que consideran un potencial abuso de poderes ejecutivos en asuntos de guerra y paz.
La votación de este jueves, más allá de su resultado final, ha subrayado cuán delicado es el equilibrio entre el Congreso y la presidencia en materia de guerra y ha reavivado el debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos constitucionales que regulan el uso de la fuerza militar.