Integrantes de la Asamblea General de Trabajadores y Trabajadoras de Pilares denunciaron que, pese a desempeñar funciones permanentes como docentes, talleristas y promotores comunitarios, continúan siendo catalogados como “becarios”, una figura que, aseguran, perpetúa la precariedad laboral, los bajos ingresos y la ausencia de derechos básicos como estabilidad en el empleo, seguridad social y prestaciones.