La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este 1 de abril de 2026 la salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), al tiempo que anunció el nombramiento de Héctor Alonso Romero Gutiérrez como su sucesor en el cargo. La decisión, presentada por el gobierno federal como un ajuste estratégico dentro de la administración pública, ocurre tras semanas de presión mediática y cuestionamientos en torno a la gestión del ahora exfuncionario.
Durante su conferencia, la mandataria evitó vincular directamente la salida con los señalamientos que rodearon el desempeño de Marín Mollinedo, quien ahora será delegado en Yucatán, y en su lugar subrayó la continuidad institucional en una de las áreas más sensibles para la recaudación y el combate al contrabando. La ANAM, creada en el sexenio anterior como parte de la reconfiguración del sistema aduanero, ha sido considerada pieza clave en la estrategia fiscal y de seguridad económica del país.
🔴La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que Rafael Marín Mollinedo deja la dirección de la Agencia Nacional de Aduanas; descartó que sea por motivos electorales.
— Azucena Uresti (@azucenau) April 1, 2026
Mollinedo será delegado en Yucatán, por definir si de Bienestar o Segob; en su lugar entra Héctor Alonso Romero… pic.twitter.com/Id8tzkfDZI
La gestión de Marín Mollinedo estuvo marcada en su etapa final por cuestionamientos difundidos en distintos espacios informativos sobre la congruencia entre su patrimonio personal y el discurso de austeridad promovido por la llamada Cuarta Transformación. Reportes de medios nacionales señalaron la posesión de inmuebles de alto valor en Quintana Roo, incluyendo un departamento en una zona exclusiva de Cancún, así como la presunta omisión de propiedades en sus declaraciones patrimoniales. También se documentó la venta de otro inmueble en el Caribe mexicano durante 2025. Ante estos señalamientos, el exfuncionario negó irregularidades y sostuvo que su patrimonio es resultado de actividades lícitas.
En paralelo, diversas voces de la oposición y reportes locales lo acusaron de incurrir en actos anticipados de campaña rumbo a la gubernatura de Quintana Roo en 2027. Entre los señalamientos se incluyó la presunta entrega de apoyos en especie, la participación en eventos políticos durante horarios laborales y la aparición de su imagen en espectaculares en distintos puntos del estado. Marín Mollinedo respondió en diferentes momentos que sus actividades se enmarcaban en encuentros informativos y negó haber violado la normativa electoral.
A estos elementos se sumaron críticas sobre el funcionamiento de la ANAM bajo su mando. Informes periodísticos señalaron un repunte en prácticas como el llamado “huachicol fiscal”, mediante la importación irregular de combustibles para evadir impuestos, así como versiones sobre un presunto desfalco millonario al interior de la agencia. Además, la salida de otros funcionarios relevantes evidenció tensiones internas y diferencias entre grupos políticos vinculados a Morena, partido en el poder.
Pese a este contexto, el gobierno federal defendió la gestión de Marín Mollinedo al destacar resultados operativos relevantes en materia de decomisos y combate al contrabando. Entre ellos, se mencionó un aseguramiento en el puerto de Lázaro Cárdenas por un valor superior a los mil 200 millones de pesos, considerado uno de los golpes más significativos contra redes de comercio ilegal en los últimos años.
El relevo en la ANAM ocurre en un momento clave para la política fiscal y comercial del país, en medio de presiones para fortalecer la recaudación y cerrar espacios a la evasión. La llegada de Romero Gutiérrez abre una nueva etapa en la institución, con el reto de recuperar la confianza pública y mantener la operatividad en un sistema aduanero que sigue siendo estratégico para las finanzas nacionales.