La población de la mariposa Monarca registró un incremento del 64 por ciento en los bosques mexicanos de hibernación durante la temporada 2025-2026, de acuerdo con datos oficiales dados a conocer por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, en colaboración con WWF México. El reporte confirma una recuperación significativa de esta especie migratoria, al pasar de 1.79 hectáreas ocupadas en la temporada anterior a 2.93 hectáreas en el presente ciclo.
Las cifras reflejan una tendencia positiva por segundo año consecutivo, luego de que en 2023-2024 se registrara una de las superficies más bajas en tres décadas. Aunque el nivel actual se mantiene lejos del máximo histórico de 18.19 hectáreas alcanzado en 1996-1997, el repunte reciente es interpretado por autoridades ambientales como una señal de recuperación en el corto plazo.
Durante esta temporada se identificaron nueve colonias de mariposa Monarca, distribuidas entre los estados de Michoacán y el Estado de México. Cinco de ellas, que abarcan 2.27 hectáreas, se localizaron dentro de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, mientras que las cuatro restantes, con una extensión de 0.66 hectáreas, se ubicaron fuera de esta área natural protegida. La colonia más extensa, de 1.62 hectáreas, se registró en el ejido El Rosario, en Michoacán, al interior de la reserva.

La titular de la Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, subrayó que este avance ocurre en un contexto de múltiples amenazas para la especie, entre ellas el impacto del turismo, el uso de plaguicidas y los efectos del cambio climático. En ese marco, anunció la implementación del Plan de Acción para la Conservación de la Monarca, con el objetivo de reforzar las estrategias de protección y restauración de su hábitat.
Por su parte, el titular de la Conanp, Pedro Álvarez Icaza, destacó que la presencia predominante de colonias dentro de la reserva confirma la vigencia del modelo de conservación aplicado en esta área natural protegida. En tanto, la directora de WWF México, María José Villanueva, enfatizó que la conservación de los bosques de hibernación ha sido uno de los ejes centrales del trabajo de la organización en el país durante las últimas tres décadas.
El incremento en la superficie ocupada por la mariposa Monarca se atribuye principalmente a condiciones climáticas más favorables durante su ciclo reproductivo en Estados Unidos, donde se registró una mayor presencia de huevos y larvas debido a una primavera y verano menos secos que en 2024. A ello se suma una menor sequía durante la migración hacia México, lo que permitió una mayor disponibilidad de plantas con flores que sirven como fuente de néctar.

En materia de protección ambiental, la titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Mariana Boy Tamborrell, informó que se han intensificado las acciones de vigilancia en la reserva y su zona de influencia. Como parte de estos operativos, se han clausurado aserraderos y explotaciones ilegales, así como predios con cambio ilícito de uso de suelo, varios de ellos vinculados a la expansión del cultivo de aguacate.
Los datos sobre cobertura forestal indican que entre febrero de 2024 y febrero de 2025 se registró una afectación de 2.55 hectáreas en la zona núcleo de la reserva, lo que representa una reducción del 32 por ciento respecto al periodo anterior. De esta superficie, 1.854 hectáreas fueron afectadas por tala clandestina, cifra que también muestra una disminución en comparación con mediciones previas, mientras que el resto corresponde a incendios y factores naturales como la sequía.

Especialistas y autoridades coinciden en que la recuperación de la mariposa Monarca está estrechamente vinculada a la conservación de los bosques de oyamel, fundamentales para su hibernación tras recorrer más de cuatro mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos. Este fenómeno migratorio, considerado único a nivel mundial, también tiene implicaciones ambientales más amplias, ya que estos ecosistemas contribuyen a la recarga hídrica del Sistema Cutzamala, del cual dependen millones de personas en el Valle de México.
El informe destaca que la preservación de la Monarca es resultado de una cooperación trinacional sostenida entre México, Estados Unidos y Canadá, así como del trabajo conjunto con comunidades locales que resguardan los bosques. Las autoridades subrayan que mantener esta tendencia dependerá de consolidar las políticas de restauración ecológica, vigilancia ambiental y manejo sustentable del territorio, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático y las presiones sobre los ecosistemas forestales.