Nuevo León cerró el año con un balance que confirma un avance sostenido en materia de integridad pública, digitalización de trámites y fortalecimiento de los mecanismos de control interno, en el marco del Día Internacional contra la Corrupción, donde el Gobierno del Estado presentó los resultados de una estrategia que ha transformado la relación entre ciudadanía y administración pública.
El encuentro estuvo encabezado por Mariela Saldívar Villalobos, jefa de la Oficina Ejecutiva del Gobernador, quien, junto con autoridades de la Contraloría estatal, destacó que este 9 de diciembre se cumplió un año de la firma del compromiso “Burocracia Cero”, considerado el punto de partida para impulsar un modelo de gobierno más ágil, confiable y totalmente digital. Durante la emisión informativa estatal, Saldívar subrayó que el objetivo ha sido poner los servicios gubernamentales “al alcance de un clic”, mediante un sistema que prioriza la transparencia y la eficiencia en los procesos.

Uno de los ejes que ejemplifica este cambio es la plataforma NLínea, desarrollada por la Secretaría de Economía en coordinación con instancias de Mejora Regulatoria y Administración, que superó los tres millones de consultas y actualmente ofrece más de 300 trámites digitales. La integración de tecnologías como blockchain en 50 procesos ha permitido reducir en 80 por ciento los tiempos de atención y en 30 por ciento los requisitos para la ciudadanía. Este modelo fue reconocido por la OCDE como una de las cinco mejores plataformas de trámites digitales a nivel mundial, lo que posiciona a Nuevo León como un referente en innovación gubernamental.
En el rubro de compras públicas, el estado reportó la publicación de más de 16 mil procesos con datos abiertos y trazabilidad completa a través de la Secretaría de Administración, una práctica que le valió una mención honorífica internacional en el Desafío de Gobierno Abierto 2025, al fortalecer la transparencia en el uso de los recursos públicos.
La participación ciudadana también mostró avances sustanciales. El diseño conceptual del nuevo sistema digital de interacción con la ciudadanía obtuvo el Premio de Innovación en Gobierno Abierto 2025 durante la Cumbre Global de la Open Government Partnership, al reconocer mecanismos que facilitan la colaboración, el seguimiento y la vigilancia social de la gestión pública.

Desde el ámbito del control interno, Orfelinda Maldonado, directora de los órganos internos de control, detalló que actualmente operan 16 órganos con independencia administrativa y presupuestal, encargados de vigilar a 18 entes públicos. Estas instancias cuentan con áreas especializadas en auditoría, atención de quejas y responsabilidades administrativas. Durante la presente administración se han realizado 830 auditorías, de las cuales 316 fueron concluidas en el último periodo, además de la imposición de mil 266 sanciones por faltas no graves, incluyendo 101 sanciones aplicadas sólo entre octubre y noviembre.
Por su parte, Ramón Pérez, titular de la Unidad Anticorrupción, subrayó que el combate a la corrupción no puede ser efectivo sin la vigilancia activa de la sociedad. Informó que en los últimos dos meses se recibieron 488 denuncias ciudadanas, de las cuales 266 ya fueron concluidas, gracias al fortalecimiento de los canales de atención como la línea 070, la denuncia móvil y las plataformas digitales especializadas, además de la atención presencial en las oficinas correspondientes.

Saldívar Villalobos reforzó el llamado a la ciudadanía para continuar denunciando irregularidades, al señalar que el gobierno estatal ve en cada denuncia una oportunidad para corregir, prevenir y sancionar. En ese mismo sentido, el Gobierno de Nuevo León sostuvo que la integridad pública no se construye con discursos, sino con sistemas sólidos, información verificable y participación social permanente.
Con estos resultados, Nuevo León concluye el año posicionado como un referente regional e internacional en digitalización gubernamental, transparencia y combate a la corrupción, respaldado por instituciones fortalecidas y una ciudadanía cada vez más activa en la vigilancia del quehacer público.