La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su gobierno contempla un Plan B en caso de que no prospere la reforma electoral que impulsa su administración, aunque subrayó que esa alternativa se evaluaría más adelante y evitó adelantar detalles. “Sí, pero ya sería después. Ya no nos adelantemos”, respondió durante su conferencia matutina en Palacio Nacional al ser cuestionada sobre la posibilidad de un escenario adverso en el Congreso.
En la llamada “mañanera”, la mandataria sostuvo que la iniciativa responde a “las necesidades del pueblo” y busca profundizar la democracia mexicana, no restringirla. Ante la insistencia sobre si el eventual Plan B implicaría modificaciones a leyes secundarias, reiteró que cualquier alternativa se analizaría en su momento y llamó a no anticipar escenarios antes de que concluya la discusión legislativa.
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la transformación del modelo de representación proporcional, particularmente el mecanismo de listas plurinominales. La presidenta planteó que existe un rechazo ciudadano hacia este esquema porque, desde su perspectiva, los legisladores plurinominales son definidos por las dirigencias partidistas sin un vínculo directo con el electorado. “Uno puede votar por un partido político, pero el representante tiene que ser elegido por la gente, no por la cúpula de un partido político”, afirmó.
Sheinbaum enfatizó que la reforma no pretende eliminar la representación proporcional ni reducir la pluralidad política. Por el contrario, aseguró que la iniciativa mantiene el reconocimiento a la diversidad ideológica del país, pero modifica el método mediante el cual se accede a esos espacios. “No estamos quitando la proporción de los partidos, estamos reconociendo la diversidad política de México; solamente que ya no van a ser listas definidas por unas cuantas personas, sino que quienes quieran tener el voto tienen que ir a campaña y pedir el respaldo popular”, explicó.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó los 10 ejes centrales de la reforma electoral, a los que llamó el “Decálogo por la democracia”. pic.twitter.com/XjTJANqea6
— NMás (@nmas) March 4, 2026
La titular del Ejecutivo rechazó que los cambios planteados impliquen una regresión democrática o la construcción de un partido de Estado. “Avanzar en la democracia no tiene nada que ver con un partido de Estado, no tiene que ver con regresiones. La democracia es el poder del pueblo, es la representación del pueblo”, sostuvo, en respuesta a las críticas de sectores de oposición y especialistas que han advertido riesgos de concentración de poder o debilitamiento de contrapesos institucionales.
El debate sobre la reforma electoral se da en un contexto político marcado por la polarización y por la necesidad de mayorías calificadas para modificar la Constitución. En ese escenario, la postura presidencial deja claro que el Ejecutivo mantiene abierta la posibilidad de una ruta alterna si la iniciativa no alcanza los consensos necesarios, aunque por ahora la apuesta central sigue siendo su aprobación en el Congreso.