Un acuerdo alcanzado el lunes 3 de agosto de 2026 puso fin a la polémica generada por la agresión a un adulto mayor durante la Carrera de Colores de Huamantla, Tlaxcala. José Julio Mendoza, corredor con más de 40 años de experiencia en maratones y carreras, fue derribado cerca de la meta por Ricardo Aldo Romano Corona, integrante del personal de seguridad de la empresa organizadora Zona T, cuando intentaba cruzar la línea de llegada.
Las imágenes del momento, difundidas ampliamente en redes sociales, mostraron cómo el miembro del staff le cerró el paso y lo empujó cuando se encontraba a escasos metros de finalizar. Mendoza terminó en el pavimento con una lesión en el hombro que, según las primeras revisiones médicas, podría tratarse de una fisura. Como consecuencia, el corredor no podrá participar en el Maratón de la Ciudad de México para el que se había preparado durante semanas.
El caso generó indignación pública y presión mediática. El gobierno municipal de Huamantla, encabezado por el presidente Salvador Santos Cedillo, se deslindó del incidente al señalar que el evento fue organizado por una empresa privada. El alcalde aseguró que no se protegería a nadie y que los hechos serían investigados. Por su parte, Ricardo Aldo Romano Corona difundió un mensaje en video en el que asumió la responsabilidad por lo ocurrido y ofreció disculpas públicas, reconociendo “hechos reprobables” y “falta de respeto”.
Tras la presión, Mendoza sostuvo un encuentro con familiares de Romano Corona y con autoridades municipales. La reunión, mediada por el alcalde Santos Cedillo, permitió llegar a un acuerdo: la familia del agresor cubrirá el costo de las radiografías, los medicamentos y la atención médica derivada de las lesiones. Mendoza declaró que ambas partes dialogaron y que los familiares del responsable mostraron la mejor disposición para ayudarlo. “Sí se llegó a una solución”, afirmó.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, el adulto mayor agradeció el apoyo recibido, reconoció la intervención del presidente municipal y de un abogado que lo acompañó sin interés, y pidió a la población dejar de generar comentarios en redes porque, según dijo, no ayudan a una cultura de comunicación. Señaló que por su parte no hay queja y que considera a la familia del agresor como “buenas personas”. Con este entendimiento, Mendoza se comprometió a no presentar una denuncia formal.
El incidente puso de relieve debates sobre la seguridad en eventos deportivos masivos, el trato a personas de la tercera edad y la aplicación de reglas de acceso a la meta cuando un corredor no porta la identificación visible. Mendoza explicó que había completado prácticamente todo el recorrido y que el problema surgió por la falta del folio o número de participante en el momento de llegar. Testigos señalaron que el staff bloqueaba a corredores sin identificación oficial.
La resolución a través del diálogo y la conciliación fue destacada por las autoridades locales como un ejemplo de cultura de paz. El alcalde fungió como mediador para facilitar el acercamiento entre las partes. Mendoza, por su parte, enfatizó su agradecimiento tanto a la familia del agresor como a quienes le brindaron apoyo y a los medios que dieron seguimiento al caso.
Aunque el adulto mayor continúa en revisión médica, el acuerdo económico le permite afrontar los gastos hospitalarios que, según había expresado inicialmente, no podía cubrir con facilidad. El caso, que comenzó con indignación viral, terminó con un entendimiento privado que evita un proceso legal y prioriza la reparación del daño a la víctima.