A pesar de que entre 2024 y 2025 la violencia letal en México registró una reducción de 8.6 % a nivel nacional, el análisis territorial muestra disparidades profundas: Baja California, Sinaloa y Morelos lideran las tasas de violencia letal, mientras entidades como Yucatán, Tlaxcala y Coahuila mantienen niveles bajos, reflejando un fenómeno de inseguridad altamente localizado.