La tercera jornada de movilizaciones bajo el lema “No Kings” congregó este sábado a decenas de miles de personas en distintas ciudades de Estados Unidos y en varios países europeos, en una protesta coordinada contra las políticas del presidente Donald Trump, el encarecimiento del costo de vida y la escalada bélica vinculada al conflicto con Irán, de acuerdo con los organizadores.
Desde primeras horas del día, manifestaciones simultáneas se extendieron por grandes centros urbanos, suburbios y comunidades rurales, en un despliegue nacional que abarcó desde Alabama hasta Wyoming, así como puntos remotos como Kotzebue, en Alaska, incluso dentro del Círculo Polar Ártico. Ciudades como Minneapolis, Boston, Washington, Nueva York, Los Ángeles, Atlanta, Chicago y Seattle registraron concentraciones significativas, mientras que pequeñas localidades también reportaron participación inédita en este movimiento.
En Filadelfia, imágenes aéreas mostraron una multitud que ocupó calles completas, mientras que en el Capitolio estatal de Minnesota, en St. Paul, se esperaba la asistencia de al menos 100 mil personas en la protesta considerada emblemática de la jornada. Ahí, los asistentes desplegaron pancartas con consignas contra el gobierno federal y el uso de fuerzas de seguridad en territorio estadounidense, en un contexto marcado por recientes operativos migratorios.
La movilización en Minnesota se produce tras meses de tensión derivados de la llamada Operación Metro Surge, considerada por autoridades como el mayor operativo de control migratorio en la historia del país, y que provocó protestas durante el invierno. Este sábado marcó la primera gran concentración desde la desactivación progresiva del operativo.
Durante el acto en St. Paul, el músico Bruce Springsteen calificó a Minnesota como “una inspiración para todo el país” y sostuvo que la resistencia ciudadana demuestra que “esta pesadilla reaccionaria” no prevalecerá. En el mismo evento participaron figuras como la cantante Joan Baez, la actriz Jane Fonda y la intérprete Maggie Rogers, además del senador Bernie Sanders y autoridades locales.
En Minnesota el músico Bruce Springsteen en la marcha No King dice "Trump está utilizando al gobierno para perjudicar a quienes no están de acuerdo con él. Eso es lo que hacen los reyes para atemorizar a los demás, nosotros no nos dejaremos intimidar, no guardaremos silencio". pic.twitter.com/mTq30Ra4HL
— Mamertos 2.0🍉 (@Mamertos0) March 28, 2026
En la ciudad de Washington, manifestantes marcharon desde Arlington hacia el National Mall coreando consignas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y denunciando la militarización de espacios civiles. Algunos asistentes portaron disfraces alusivos a la realeza como crítica simbólica al poder presidencial.
Desde la "marcha contra la muerte" en 1969 pidiendo el fin de la guerra contra Vietnam y la dimisión de Nixon
— silvia 🌕 (@Silvia33domin) March 28, 2026
No había manifestaciones tan multitudinarias en EEUU pidiendo la dimisión de Trump y contra la guerra en Irán
Robert De Niro encabeza la de NYpic.twitter.com/7GA33lWZPB
En la costa oeste, las concentraciones cobraron fuerza en ciudades como San Francisco y Los Ángeles. En esta última, destacó nuevamente el inflable conocido como “Trump Bebé”, una figura satírica que ha acompañado protestas desde el primer mandato del presidente. En San Francisco, manifestantes marcharon con banderas de Ucrania, Irán y del movimiento LGBTQ+, además de carteles contra las políticas migratorias.
Nueva York fue otro de los epicentros de la jornada. En una conferencia de prensa, el actor Robert De Niro expresó su respaldo al movimiento y calificó a Trump como “una amenaza existencial” para las libertades del país. Lo acompañaron la fiscal general estatal Letitia James y el activista Al Sharpton.
7 millones de personas salen a marchar en contra de la ultraderecha y el gobierno de Trump.
— Ciudadano Roberto Kiltro (@RobertoMerken) March 28, 2026
El "No King Day" se transforma en una de las manifestaciones más grandes de la historia de EE.UU. pic.twitter.com/nTNkMYjU8h
En Portland, miles de personas marcharon con carteles contra la guerra y las políticas migratorias, mientras que representantes sindicales subrayaron la necesidad de mantener la movilización social frente a lo que consideran una crisis económica y política. En Texas, Florida y Ohio se registraron más de 100 eventos en cada estado, con movilizaciones mayoritariamente pacíficas aunque con algunos incidentes aislados, como una detención en Dallas.
Una de las características destacadas de esta tercera jornada fue la expansión del movimiento hacia bastiones tradicionalmente republicanos. Según los organizadores, casi la mitad de las protestas se realizaron en territorios con predominio conservador, incluyendo comunidades rurales que participaron por primera vez.
Las manifestaciones también cruzaron el Atlántico. En ciudades de Italia, Francia, Alemania y España, miles de personas se sumaron a las protestas con consignas contra la guerra y críticas al liderazgo de Trump. En París, algunos manifestantes utilizaron símbolos históricos como la Estatua de la Libertad para reforzar el mensaje de rechazo a cualquier forma de gobierno autoritario.
Naveed Shah, director político de la organización Common Defense y veterano del Ejército estadounidense, afirmó que el movimiento mantiene el mismo objetivo desde su origen: defender la democracia frente a lo que considera un uso excesivo del poder federal. Señaló además que las tensiones internas en Estados Unidos han adquirido una dimensión internacional, reflejada en la adhesión de manifestantes en Europa.
La jornada se inscribe en una serie de movilizaciones que comenzaron el año pasado y que, según estimaciones, ya han reunido a millones de personas en protestas mayoritariamente pacíficas. En esta ocasión, el contexto económico, marcado por el aumento en los precios de la energía y la incertidumbre derivada del conflicto bélico, ha reforzado la convocatoria y ampliado el alcance del movimiento.