La detención del periodista veracruzano Rafael León Segovia la tarde del 24 de diciembre en Coatzacoalcos ha encendido una nueva alerta entre organismos defensoras de la libertad de expresión y la prensa en México. Conocido en el ámbito local como Lafita León, el reportero especializado en nota roja fue arrestado por agentes de la Policía Ministerial con apoyo de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, bajo una orden judicial que lo acusa de delitos graves como terrorismo, encubrimiento por favorecimiento y delitos contra las instituciones de seguridad pública, según dio a conocer la Fiscalía General del Estado de Veracruz. La autoridad afirmó que su detención se realizó conforme a una orden girada por un juez del distrito judicial correspondiente y que, tras la audiencia inicial, un juez de control impuso la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, medida que el comunicador cumple mientras se desarrolla el proceso penal en su contra.
⚠️ La noticia sacudió al gremio: El reportero de nota roja Rafael León Segovia fue detenido este 24 de diciembre en Coatzacoalcos, Veracruz, acusado de delitos como terrorismo. Podría permanecer hasta un año en prisión preventiva mientras avanzan las investigaciones.… pic.twitter.com/uCoWuVDSJZ
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) December 26, 2025
Desde diversas trincheras del periodismo y la defensa de los derechos humanos, la imputación de estos delitos —especialmente el de terrorismo— ha sido duramente cuestionada, al considerarse una respuesta desproporcionada frente a la labor informativa que desempeña León Segovia. Organizaciones como Artículo 19 México y Centroamérica han documentado el caso y emitido comunicados donde expresan su “condena enérgica” a lo que describen como una criminalización del ejercicio periodístico, advirtiendo que la investigación penal se originó por hechos directamente ligados a la cobertura de hechos de violencia y sucesos policiales que el reportero publicaba desde Coatzacoalcos. Para esta organización, el uso del sistema penal como mecanismo de intimidación contra periodistas no sólo carece de cabida en una democracia, sino que además genera un efecto inhibidor en quienes cubren temas sensibles en zonas marcadas por altos niveles de violencia e influencia de redes criminales.
El caso de León Segovia se inscribe en un contexto más amplio de preocupación por la seguridad y la libertad de los profesionales de la información en México, particularmente en estados como Veracruz, donde las condiciones de riesgo para la prensa han sido documentadas durante años. Artículo 19 ha señalado que este suceso se suma a otros procesos recientes contra comunicadores en distintas entidades del país, entre ellos procedimientos judiciales que organizaciones civiles consideran excesivos o intimidatorios. Frente a esto, la ONG ha exigido a las autoridades veracruzanas —en especial a la Fiscalía General del Estado— actuar con imparcialidad e independencia, erradicar prácticas intimidatorias y garantizar que se respete el principio del debido proceso, así como los derechos humanos de León Segovia mientras se conduce la investigación.

Por su parte, gremios periodísticos regionales han alzado la voz para demandar la intervención de instancias como la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas, con el objetivo de esclarecer si la detención del reportero está directamente relacionada con su trabajo informativo y no con acciones delictivas ajenas a su labor profesional. La audiencia para definir la situación jurídica de León Segovia fue programada para finales de diciembre, y en los próximos días se espera que se esclarezcan algunos de los elementos procesales que rodean este controvertido caso.
📰 “Por hacer su trabajo”: Martha Tudón, integrante de Artículo 19, asegura que la detención del periodista de nota roja Rafael León no responde a terrorismo, sino a haber reportado la realidad que se vive en Veracruz. Advierte que este caso envía un mensaje de miedo al gremio.… pic.twitter.com/jsLuawBAYM
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