La negativa de Álvarez a cumplir con la pelea mandatoria, que es una condición establecida por la FIB para conservar el título, llevó a la organización a despojarlo de su cinturón.
Este logro representa su segunda presea en la justa veraniega, tras haber obtenido previamente la medalla de plata en la modalidad de trampolín sincronizado junto a Juan Celaya.