Apenas arrancó febrero y el PAN ya dejó al PRI vestido y alborotado en Veracruz. De madrugada y con un comunicado exprés, los azules anunciaron que competirán solos por las 212 alcaldías del estado.
No faltaron resistencias: Marko Cortés y Enrique Vargas intentaron sostener a Guadalupe Murguía, pero al final, Jorge Romero movió sus piezas y logró imponer a su gallo.
El PAN, a punto de renovar sus coordinaciones parlamentarias, pone en marcha la misma estrategia que los llevó a la derrota: ¿quitar a Guadalupe Murguía y Noemí Luna para poner a sus hombres de confianza?
En los pasillos del Consejo Coordinador Empresarial no se habla de otra cosa: los preparativos para enfrentar las políticas de Donald Trump cuando regrese al poder.